18.6.09

Las palabras y los tonos


Las palabras tienen tono

Conversar es darle entonación a las palabras, palabras que arrastran conceptos

Conceptos con la valija llena de sus idas y vueltas, con su historia

Es cierto que uno escribe pensando en los conceptos aunque los escritores buscan una voz

Buscar una voz

Es más sencillo hablar que escribir con una voz, en el sentido que aquí perseguimos con respecto al tono

También hay melodías, frases buscadas melodiosas, mas bien pertenecientes al género canción

Pero el tono de las palabras significa.

Más allá de la carga conceptual y del diccionario, la palabra dicha, significa.
La entonación otorga significado

Los textos pensados solo para ser leídos, estos es, pensados en la inteligencia de no ser leídos en voz alta, ante un público

_nada impide luego leer cualquier cosa, incluso una formula de composición química de, se me ocurre un champú, sin que se me ocurra ahora de ningún modo algún para qué_

Decimos leer en vos alta, o decir sin más

Decir, al fin y al cabo, más allá de un machete, y más acá, preferiblemente más acá, de la improvisación.

En la política, en el despliegue de su discurso en lo mediático, y, mayormente, en la plaza pública, la palabra, vilipendiada, vaciada, tinellizada, peligrosamente ninguneada, la palabra del político digo, retorna en el tono, en la entonación.

Hay palabras en el lenguaje mismo, más aún, en el lenguaje cotidiano, que su uso, que el uso dado las hace transparentes, invisibles, no digo muertas; esa es otra historia.
Hablo de términos cuyo uso y abuso va corriendo el concepto, va corriendo de lugar en la valija, y hasta va cambiando de bolso, y algunas, apenas si se arrastran en el bolsillito de una carterita

Retomo, disperso_ de eso se trata aquí_ la entonación que da sentido, que recarga los conceptos, que hasta a veces re-nombra a las cosas, ponen en primer plano una voz.
La voz en el político tiene que re-significar a las palabras.
Nuestra voz en el aire intenta apenas discurrir, buscar, jugar.

Modelo

País

Crisis

Gorila

Corrupción

Peronismo

Cómo se juegan esos términos, existe algún modo de salir de un contexto, y una entonación puntual, y siempre desplazada, y siempre referida, y siempre en conflicto?

Tal vez eso, el conflicto es lo que le da vida a un término, independientemente del uso impropio, o desacertado, o remanido que vaya arrastrando tras de sí, en la valija _ en este caso uno imagina una de esas con rueditas, no?_

Por qué una asignación familiar por excluido, y por hijo de cada familia que padeció las consecuencias de esta película macabra que empezó allá con la dictadura terrorista de 1976, siguió con el gorila inepto de Alfonsín, que re-significó e instituyo estructuralmente el gobierno gorila, liberal y eficaz en su desfachatez de Menem, que culminó el gorila pusilánime y asesino de De la Rua , y que justifico el absoluto crecimiento clientelista del aparato de la provincia de buenos aires de Duhalde.

Bien, por qué una asignación que acabe de una vez con el más allá de la línea de pobreza, tiene que ser una propuesta que no salga de un gobierno Peronista?

Qué tono ponerle a esa pregunta?

Las cosas, las palabras, y los tonos

Los conflictos de las palabras son siempre políticos.

El tono de servidumbre de, por ejemplo, los periodistas de América reporteando a su jefe De Narváez, es absolutamente más político que las caras más o menos irónicas del gordito de turno de dichos programemos, ironizando con algún desliz o inseguridad tonal del entrevistado del gobierno nacional de turno.

La mirada y la actitud servil son absolutamente elocuentes gracias al tono, la entonación in-disimulable de estos esclavos.

_Se recomienda ojear la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel escrita por Kojeve_

Decimos también que en medio de una batalla tan atroz, tan tremenda como la que se juega en el fondo de esta campaña, no es momento de medir tan finamente los conceptos como con la pregunta recién formulada de la asignación familiar universal, ya que si los aliados son los intendentes del conurbano, intendentes los cuales tienen el absoluto control del asistencialismo, no es un buen momento, éste para exigir aquéllo, en ningún tono.

Ningún tono tampoco hay para darle a ningún concepto que intente explicar al peronismo de la capital, absurdo, inexistente, disgregado, en retirada, que hay que votar a Heller....
Es cierto, en medio de una pelea en la calle cuando lo que esta en juego es saber si retrocedemos una década o no, parecen tonos menores, Heller, asignación universal, reventar las reservas si hace falta, pero, después de todo, luego sí: hacer un poco mejor nuestras vidas.

En medio de una pelea, en la esquina, en la oreja, en la espalda, los golpes duelen, pero el tono del combate no permite medir intensidades, si una te da en el hígado y te deja sin aire y te dobla, no hay tu tía.

No hay que retroceder una década y caer en medio de esa película macabra, pero, tampoco hay que sacar las palabras del conflicto, una semana después de ganar, por los puntos que sean, hay que dar un sentido propio, un tono actual y vital a saber y como modo de ejemplo: si se sientan arriba de la plata, o de la soja, junta nacional de granos, nacionalizar y si joden mucho, expropiarlos!

Asignación universal para la pobreza a la manera nuestra, pero sin falta, cueste lo que cueste, ir a fondo en serio, y seguir en ese tono, ensanchar lo que hay que defender, dar un color propio a las palabras.

Si eso no ocurre, toda la pelea, toda la batalla, todos los golpes recibidos se perderán, una vez más! en el largo tono monocorde de lo que pudo haber sido.....démosle algún valor a la palabra Peronismo, uno que huya rápidamente de los múltiples rellenos a los que fue y es sometido el concepto, y de verdad volvamos a cambiarnos la vida.

O dejemos la palabra en paz, en nuestra enorme y amplia y exquisita y generosa valija de tono variopinto y seductor. Y sí, sí, nacional y popular y bla bla bla.

Tenemos la chance aún de levantar la voz, y de hacer caer todo el peso que la palabra contiene.

Llenémosla

Y luego digámosla, sí, en el tono que prefieras


Bienvenidos.


DL

4.6.09

La paciencia de la idea

No está tan claro

A la gente le gusta pensar, y hasta creer que hay cosas claras, pero no.
El ambiente es espeso, turbio, oscuro, sucio

_atención, es una suciedad más bien de visión o de cognición, no arruguemos fácilmente la nariz: puede oler a perfume de bebe_

La idea, aunque a veces estalla luminosa, brilla, pero al poco andar se enreda, oscurece, al menos en el intercambio con su despliegue en el mundo mengua en esplendor...

Recordamos el brillo aquél, melancólicos, pero el brillo es algo que sucedió, y todo esto, brillo, pérdida y turbación, brillo menguante y melancolía casi del presente, de un inmediatísimo pasado.......la explicación, la descripción, o el recuerdo mero, provocan la ilusión _o pretenden ser lisos, claros, sin embargo, cualquier comunicación es opaca.

Y al fin, el lenguaje.

El lenguaje tiene estrías.

El nuestro, el que hablamos, el que oímos en la tele el que leemos en un libro el que escuchamos en la radio; el del amor el del odio el del pusilánime y el del valiente.

La comunicación es opaca, nunca transparente. Hay allí una luz, una puertita a la ética, pero antes bien, el modo, la abstracción en sí, la estructura del lenguaje, económica, hasta trivial, baraja y reparte y propende a que todo sea muy claro.

Y no está tan claro

Un micrófono en el medio y reportajes, gente, artistas, pensadores que nos interesan, una charla por que sí, el programa está clarito!
Pero, hay estrías: de qué se trata el programa?

La va de gente que promociona un espectáculo y ustedes charlan mientras le hacen propaganda y nada mas?
(Oscurece, entonces, aquél primer postulado)

Tal vez el programa pretenda ser un espacio de libertad para hablar de gustos y de tendencias y hasta, tal vez, sea la paciencia de la idea, esa del brillo, esa que siempre es de otro, pero, dentro de una charla amena y distendida ....

Sin embargo, atención, el programa, apunta demasiado gravemente, prometedor y luego no, se diluye, se va, como el agua en el agua, de qué se trata al fin de cuentas ?

No esta tan claro

Es probable que se trate de diferir
En el sentido más bien doble de buscar una diferencia y, además, de diferir en el tiempo, escaso tiempo que entra en lo que llamamos una hora

No es nunca claro

Diferimos la parte del brillo de la idea hacia el futuro
Nada melancólicos!
Con lo cual suplimos la escasez de ideas hacia atrás y en el presente, por una promesa

Promesas

Y mientras tanto declamamos: no hay transparencias, el lenguaje es oscuro, nada es liso, y huimos rápidamente de todo psicoanálisis

_al menos de todo psicoanálisis así, en camiseta, más bien chanta, cuando invitemos alguien que del tema reconozca mejor algunas zonas oscuras, enbuenahora_

Aún así nos atrevemos: hay deseo

Diferimos, la transparencia del contenido del programa, ponemos en juego nuestra hora de libertad, y la única condición es la de que sean nuestras turbias palabras, nuestras oscuras lecturas, y nuestras opacas opiniones (cerremos este ventiluz ético rápido)

Exordio temporal, parece hasta de aquí y de ahora, y sí.

Esta hora hoy será sin invitados, esta hora hoy será de uso específico de nuestras mínimas ansias.

Promesa, no más.

El aquí y el ahora esta plagado de dudas, no vivimos dentro de un exordio atemporal y de prístina claridad, estamos inmersos en medio de la reedición de odios y reivindicaciones nunca olvidados, siempre en un sordo combate subterráneo, siempre traicionado, oscura, misteriosa, implacablemente soterrado, el cual de vez en cuando, sale a la superficie, provoca chispazos y cortocircuitos en la chatura general y genera enfrentamientos nada literarios.

Nada nos impide hablar de Derrida

Nada nos impide hablar de nosotros mismos y de nuestros ombligos.

Nada nos impide hablar de las elecciones que se vienen y de los odios que nos atraviesan.

Nada nos impide ser desparejos

Nada nos indica que haya una respuesta acerca de hacia dónde va el programa, ni por qué a veces, como rezó en el blog esta semana, sea una cagada.
Todo es turbio, incluso para aquel que critica escuchando, y hasta escribiendo!

Entonces hoy sin invitados

Hoy, bebiendo

Hoy entre nosotros, solos, y actualizando el diferir

El brillo, viene después, es una petición de principios casi, mientras tanto aquí estaremos por las dudas.

Una vez un poeta me dijo hablando del peronismo y de las minas ( es decir, conversando nomás)que si vos estas enamorado, pero enamorado en serio, de verdad_ rellénese para cada quién la palabra correcta, estamos hablando de alguien que no sabe ni puede ni quiere controlarse_ bien, decía el poeta que si vos estas enamorado de una mina, de la mina mas linda entonces, y una vez, después de remar y remar y de practicar con cientos de partenaires al solo efecto de prepararnos para ella, y entonces, una vez, un día, le sacas una cita, esto es, le arrancas una hora y un bar, ponéle, entonces la podes esperar toda la vida.....

Toda la vida, nosotros, estamos esperando que se complete, al fin, nuestro afán.

Nada es tan claro

Diferimos la promesa

Acá estamos, sentaditos en el bar, esperando.....

Mozo, una Hesperidina por favor!

Bienvenidos

DL

29.5.09

Certezas, más o menos.

Hay la certeza

Pero hay una zona gris, mediana, liviana, a tientas, no necesariamente a oscuras.
Hay, entonces, lo cercano, el sucedido, el comentario, lo aproximado.
Sin embargo, hay certezas.

Y precisamente como esto se va enderezando hacia lo gris, hacia lo”mas o menos”, hacia el “ponéle”, parecería, pues, arrancar paradójicamente, con respecto a las certezas, y sí, tal vez, aunque no suena completamente cierto, y ya que lo hemos sugerido, hay certezas. (Hay?)

A ver

El ripio fuera de toda medición viene con el salvoconducto de lo intangible cuando no, la mayor de las veces, de lo no falsable, lo incomprobable; según a cada quién le convenga, de acuerdo a su vez, en qué contexto se desarrolle la conversación, el relato, la crónica, el chisme. Se sabe que un político en campaña se rige con una vara que no le regalamos fácilmente al científico.

Se sabe que desde hace unas décadas para acá, cuando el autor muere o agoniza o lo liquidan._ aquí, vemos, no hay certezas, pero, atención, las hay_ sabemos mas o menos por esas fechas también que cada discurso tiene sus propias leyes de tránsito: el científico, el periodístico, el universitario, y hasta el chisme, sí.

Hay certezas, hay pruebas, sí, y sin embargo, también hay el sucedido, el comentario, el algo así, mas allá del lugar de funcionamiento, y de su extrapolación, todos son utilizables.

No sé, no sabemos, si es con entidad de discurso propio, ya que es un modo de funcionar mas que un género, y, aunque desconfiaremos seguramente de un médico si dice...” debe ser el apéndice, póngale, o mas bien el páncreas, pero por ahí anda nomás....” No nos cae mal cierto aire mundano al hablar de algún libro leído, o un país visitado con cierta calculada vaguedad.

Hay certezas, entonces, y uno puede eludirlas irresponsable y hasta convenientemente, y también puede aprovechar y enriquecer una conversación, una crónica, con el matiz de lo aproximado, de la referencia sumamente general, el tono de color, más bien el valor de un tono en la paleta sospechosamente vaga del modo conversado.

No falsable

Uno puede tener la precisión de Borges al desarrollar un relato, y también como él arrancar en la mayor parte de los cuentos a partir de un “sucedido” de un “me dijeron” o le dijeron a tal o cual, o un _en un libro del cual solo se conserva media pagina”....que son del tipo “me dijo un cuñado, o una vez escuche...

Allí, en lo literario, en la ficción mejor, nadie pedirá certezas, es más, es el lugar en el cual nos vamos específica, lisa, llana, y gozosamente de lo falsable.

(Una adversativa más) pero, hay certezas.

Nombré un escritor muy preciso, baste desarmar la estructura narrativa de cualquiera de sus cuentos para notarlo, y, a su vez, apoya su precisión en una vaguedad argumentativa.

Estilo. Voz

Lo cité buscando restablecer aquél comienzo paradojal, el cual nombraba la certeza recurriendo a lo aproximado, al comentario vago.
Charlando, escribir lo conversado, o mejor, escribir como sí se tratase de una charla, pero, ojo, escribir.

Hablando uno recurre mucho más claramente a este modo de funcionar, ya que en la charla cuanto mas referencia vaga, cuanto mas valor se exponga al final del cuadro, en fin cuanto mas sucedidos adornen el relato que compondrá el cuadro, éste tendrá más tonalidades, mas luz, y hasta más complicidades.

Hay certezas, y hay ponéles, hay también másomenos.
Es cierto, lo cierto es grave, serio, y lo aproximado es más bien leve, flojo.

Aquí, en el tono conversado, seremos borgeanos, sin lo difícil que nuestras insolvencias hacen de eso, pero sí apoyaremos nuestros codos en ese mismo mostrador: sin certezas, pero sabiendo que las hay...

Como las brujas.....

Bienvenidos


DL

22.5.09

Deriva

A la deriva

Estar a la deriva es más bien una sensación aunque puede ser un estado, una realidad.
Lo cierto es que se presta a la alegoría fácil, la metáfora sin vuelo, en el sentido de alguien que no sabe dónde ir, o, más bien, ya no le importa.
Uno esta a la deriva en la vida o en un momento de la vida en el momento en el cual convierte en metáfora dicha situación, la que fuere;

ya que estando a la deriva en cuanto tenga de real esa acepción, en cuanto también de real contenga el término, se puede, también, perfectamente estar al mando de esa vida y más, uno puede estar dominando gozosamente esa deriva sobre, por ejemplo, una de esas colchonetas inflables sobre una apacible pileta

apenas moviéndose a partir de un lento movimiento de los dedos de la mano sobre el agua a modo de sutil impulso
_ de una mano, la otra, lo sabemos, sostiene un también concreto vaso de Fernet_

pues aquel supuesto momento en la vida de alguien perturbado y sin saber para donde disparar, al cual se le suele llamar deriva...fulano esta a la deriva, a la buena de dios.....presupone una hecatombe previa, o una nada previa, al fin, si algo así ocurre allí aparecerá la palabra para coronar a quien luego de naufragar queda....a la deriva

Deriva, a la deriva, a la buena de Dios, se dice.

Extraño

Estar a la deriva puede acaso parecerse, metafóricamente

_ ya que uno en la deriva gustosa de un placer no esta tanto a la buena de dios como a la buena de quién sabe de qué manos gentiles_

metafóricamente decíamos, sin rumbo, acaso, muchas veces (empeoremos esto de una vez) un naufragio sentimental....
Deriva, metáfora fácil, naufragio. Naufragar.

La deriva del pensamiento puede recorrer caminos venturosos que no solamente conduzcan al infierno. Incluso si allí amaneciese uno luego de ser arrastrado por algún oscuro viento de cola ,en la deriva de pensar, no resistiría el juego de palabras.

En el infierno no se naufraga.

La deriva de pensar puede llevarnos por suntuosos y horribles caminos, y allí uno no está tampoco a la buena de dios; la suerte parece estar echada en la deriva del naufrago, pero en la deriva que uno arma, la que no se deja meter en la metáfora fácil, en esa deriva uno es quien de algún modo echa los dados.

Suerte echada, tirar los dados.

Ya que estos sonidos nos trajeron hasta aquí, optemos!
Nos gusta la deriva que no se cristalizó en metáfora, somos de encarar sin red, tenemos pretensiones de orden y de respuestas ciertas, y hasta de ensayo!

A la deriva nomás

Sin embargo, no a la buena de dios, no a la cristalizada, no a aquella que remite al naufragio, a la de la suerte echada, no!
Deriva de relacionar libremente, de construir con rigor para asociarlo simpáticamente, tirando los dados.

Y aquí elegir por que sí, deriva sin metáfora, sin naufragios, deriva sin salpicar, sin embromar, pura colchoneta con Fernet, puras manos gentiles para el goce. A la deriva

Derivas, pues, en plural.

Crear la ilusión de elegir, es, ya, elegir.

Que a uno le llame la atención una palabra y la no coincidencia de ésta, frente a ella misma, pero en su versión metafórica, y tirar allí los dados...

Y hablar

Eso es este comienzo, eso es tal vez la radio, hablar, deriva, pero no a la buena de dios, no como una facilidad, sino como un ajuste de cuentas con los deseos, con las palabras, con los sonidos.

A la deriva. Y en la radio.

El naufragio aquí, viene después.


Bienvenidos
DL

15.5.09

Tomar la palabra

Hoy nos metemos dentro del aire y un aire que solamente hace tres palabras, cuatro quizá, estaba lleno de ese grado cero de la arrogancia que significa un comenzar, o, lo que es peor, de un tomar la palabra en medio de una solemnidad ritualizada.

Tomar la palabra

Arrogancia de la forma misma de los discursos de este orden, a saber, de los que hay un comienzo, un empezar y una audiencia (ningún lugar mejor para la palabra (audiencia) que el aire de una radio) uno preferiría darse ya por empezado, o mejor, como continuador de un comienzo ya olvidado de sí mismo, ser una voz sin marca que avanza, zigzagueante, entre un murmullo ya empezado y meterme, meternos sin el choque, sin el borroso rito que provoca todo inicio.

Siempre es temible tomar la palabra, es preferible meterse subrepticiamente, sin ser advertido, así, con ese deseo comenzaba la mejor clase inaugural cuya trascripción haya leído (de Foucault en el Colegio de Francia) y que recrea mi piel de gallina toda vez que de un inicio se trata y me enfrenta.

Y es temible, desde luego; a menos que, o sobre todo cuando (diferencias) uno no interprete sus hechos, sus circunstancias como estéticas de la existencia, como artes del vivir y sí, suena grandilocuente, no ayuda el tono de Arte con mayúscula a suavizar un comenzar, e iría en contra de esa supuesta ansia de neutralidad, pero no es más que una petición de principio disimulada, convertida en murmullo artesanalmente, artísticamente, hacer con la vida una obra estética no equivale a pedirle al mozo la pizza como Góngora ni tomar el bondi dando saltitos como Julio Boca, no.

No será así para nosotros, aquí, del mismo modo que romántico no será un señor cantando boleros.

Una pareja, una amistad, una subsistencia en un trabajo, vestirse, el sexo, jugar un partido de fútbol y hasta un programa de radio pueden ser expresiones estéticas. Arte

(Mínima nota al pie: no lo son en sí, ni vestirse ni mudarse ni comer, ni el fútbol es arte en el sentido que aquí, en estas frases, le estamos dando; está en nosotros, si jugamos, si tenemos sexo, y hasta si cortamos el pasto tomarlo de esta manera o de cualquier otra, o, y más aún, de ninguna)

Tomar la palabra

Y estar en el aire entonces y plantearnos el por qué
Por qué de este lado del micrófono siendo que no vivimos de esto, en el sentido de hacer dinero, ni en el de papear; por qué.
Por qué de este lado del micrófono?
Pregunta que tiene su ilustre antecesora de Por qué algo en vez de nada?

(Pregunta parecida a toda metafísica, esto es a la filosofía primera, ese pensamiento consagrado a interrogarse acerca del primer principio y de la primera causa)

Pregunta que luego de mucho andar, de Aristóteles para acá, se ha reformulado dado que todos los intentos modernos de desembarazarse de la metafísica, creo, no han hecho más que subrayarla, sin embargo se hizo necesario reformularla dado que esa pregunta de por qué algo en vez de nada, obliga a presuponer aquello mismo que se intenta explicar.

Entonces por qué tomar la palabra, por qué la radio?

Tal vez porque sabemos de lo temible de tomarla cuando nos involucra con nuestra propia estética de la existencia, por la gran tensión que nos lleva emisora tras emisora

Por el miedo regocijante

Por el deseo que empuja sin parar

Por la necesidad voluptuosa

Por todo eso sabemos lo temible, y por esto mismo y más fuertemente aún sabemos, que no podríamos dejar de hacerlo.

Bien, ya pasó, con estas ultimas palabras termina este exordio que será el origen, el comienzo, ese algo. Vago, ajeno. Ya murmullo, pronto olvidado de sí….y luego, ahora mismo, el silencio del murmullo.

Bienvenidos.
DL

15.4.09

Crispados

Arrancamos hoy, el 2009, sin programejo pero atentos a nuestros blogs amigos, y creemos que es hora de empezar nuevamente a explicarnos los momentos que nos tocan y que nos esperan acá nomás, prontito, en Junio.

Dejo el post: http://undiaperonista.blogspot.com/2009/04/crispasion.html

Y la foto para ilustrar lo de nuestros amigos de Un día peronista, que realmente nos parecioó interesante, y motivador. Solo eso hoy, solo eso y para no redundar.

Un Abrazo peronista.
DL

19.12.08

Llegadas

Qué largo este año_

Qué rápido pasó el año, se fue volando_

(Los años vuelan? o pura sinestesia?)

Habitualmente es así, es más, a veces, en la misma persona y en diversas charlas se puede escuchar el arribo a sendas y contradictorias expresiones.

Se llega a sensaciones y se llega a fin de año, de eso no hay dudas.

Rápidamente me digo: hey, amigo, aflojando un poco que todavía no se fue, más, ni siquiera ha llegado la navidad, que es el verdadero comienzo del final...

También me digo que de finales, y de comienzos, y de continuidades esta lleno de mamarrachos por escrito, ni hablar en esta época de hipócritas reuniones, y de las otras; inclusive sin contar con los que en esas reuniones de cierre, con amigos de aquí y de allá improvisan sermones, y me pregunto cómo sacar los pies del plato en el que uno esta inmerso.
A ver, el año termina y viene otro y eso se festeja, una convención, y uno quiere ser rebelde y no ser convencional, sin embargo, me asalta una duda al fondo, en el turbio fondo de mi perezosa mente, la duda me susurra al oído que no olvide que no hay nada mas mersa que no querer serlo.

Y dudo.

La duda me la abre la certeza de esta última oración, y dudo una vez más y pienso si hay correlación entre no querer ser mersa y no querer ser convencional, y me digo que sí, que por hoy y por este exordio, bah, por esta estrofa, la hay.

Entonces llegar.

Se arriba a cosas, a metas, a lugares, a objetivos; se recorren una serie de caminos prefijados e imprevistos y se llega, o no.
Si es que no, el tiempo, o la convención a la que le pusimos de nombre tiempo, pasa igual; es decir, uno puede arribar a un estado de paz deseado y buscado, o puede arribar al fin de un curso, ni hablar de una carrera; retomo pues que por comodidades de la rima, coincide el final del año, y se celebra, con lo cual la proximidad de los festejos los aúna.

Allí, al llegar, el temor a la convención se difumina más gentilmente.

Uno llega a muchas cosas algunas mas fácilmente palpables, otras sospechosamente espirituales, me refiero a las que no se comprueban, ni son falsables, sea dentro de sí, o arriba de la mesa; de esas están llenas los bares de los encuentros de fin de año. Por caso, brindar por la certeza de que este año uno ha sido un poco más bueno (...) y ese orden de cosas prácticamente incomprobables, por convención.

Hoy otras comprobables, y allí sí hay para cada cual y para cada quien, y mas allá de que sean contantes y sonantes, espirituales e intelectuales, las hay.

Son. (Huyamos rápidamente este año de cualquier ontología)

Como llevar adelante un programa de radio, humilde, pero sentarse a hacer 16, 17, honrando el esfuerzo de una radio, y una radio son personas, no botones, ni un cheque, son operadores, productores, el que abre, el que cierra, el que cuida; concretos, están allí, y aquí como Leonardo, les paguen o no, están. Y Efectos de contragolpe está, es contante y sonante, y está la radio, y el proyecto de la radio que es su programación, arrancamos y llegamos al borde, al arrabal del año allí a las afueras, cerquita del final, y llegamos cada quién con sus vidas y cada cual con su balance y las costillas que contar.

Se arriba, se llega, se apuesta a más uno, se lamenta otro, ve la mitad vacía del vaso o la llena; se elige, y recurrente ha sido el exordio en lo diverso y en la condición de posibilidad de elegir.

Uno tiende a agradecer o a maldecir según como nos haya ido en la feria, a uno le pueden ofrecer el espacio, a cambio de buena onda, y se poede estar a nuestro servicio, a cambio de nada, sin exigencias, como fue nuestro caso, es cierto a veces las FM no se escuchan se fracciona la onda imagino que por la superoblación de señales, y aquí no hay vaso que mirar, solo de mala fe se podría hacer un balance, acá ah sido todo a favor nuestro, sinceramente. Tendemos a mirar el lado vacío del vaso, y ojo que no se trata de no examinarle el comedor al equino obsequiado, eso es otra cuestión. Aquí abogaremos por llenar el vaso y siempre parados en esa mitad llena, rezongando naturalmente, pero sin olvidar.

Tiempo, convención, llegar.

Hemos llegado al borde del final del año, y probablemente a nuestro último programa en vivo dado que los próximos dos miércoles a esta hora estaremos brindando al menos, si no hubiere que festejar, y hoy ha llegado Juli al final de su carrera, será nuestra locutora profesional recibida en ETER a partir de 2009, y Matasiete la banda de rock que hace nuestra cortina finaliza un año de disco nuevo, y a puro show, creo que están tocando día por medio en esta segunda mitad del año, a todos nuestros columnistas, desde Rubén del cineclub, pasando por Ariana Cano recibida también en Eter junto a Julia, Leticia de los pueblos originarios, Rubén Acosta con la columna de historia y su presencia en muchos programas, y nosotros, Santiago Hume, que más que un columnista esperemos que se acode en nuestro estaño más bien permanentemente a partir de 2009, Daniel Frette en la producción, importante y silencioso, quien habla por teléfono para las notas, quien espera a los invitados, quien nos trae un vaso de agua, quien mueve el auto si es necesario, y, lo mas valioso sin duda, quien nos escucha, nos escucha si hablamos, absolutamente agradecido, como así, insisto, a todos los chicos de la radio, ni hablar de Facundo Carman por buena onda y por polenta, y a Marcelo Koenig por darme la chance, y a María Arozamena porque sí, y a Leo en representación de todos los operadores, quienes hacen , perdón, quienes son LA RADIO en realidad.

A todos entonces con quienes hemos llegado.
A todos con quienes continuaremos en 2009.

A todos quienes no estarán ya con nosotros en el 2009

A todos a quienes se sumarán en 2009 a este revolcón cultural:

Muchas gracias.


Hay un círculo en el infierno del Dante para los ingratos, a ese, sé, que no me gustaría arribar.

Gracias, y bienvenidos.

DL

4.12.08

Diversos.

Pulsión por lo diverso, deslizamos el miércoles pasado y lo repito ahora y sí, suena pomposo, altisonante, y cierto.
También nos quejamos de nosotros mismos en tanto amenazantes, en tanto decidores de enunciados que luego no se retoman, puro amague.

Un amague pues, acerca de lo diverso, lo distinto sin jerarquía, esto es, sin establecer escalafones a priori; naturalmente nuestro canon existe, y difiere en cada quien, pero de lo que se trata aquí es de no establecerlo antes de transitarlo.

Manejar más de un lenguaje suena bien, sin embargo en el sentido que aquí pretendemos establecer significa organizar un camino de salida allí, sí, allí mismo donde se encuentra uno de entrada.

Y viceversa.

No se refiere tanto al don de lenguas, sino más bien a la capacidad de mestizaje, a la capacidad de ampliar la curva del disfrute, del conocimiento y, o más bien pero, también del dolor, de la angustia. Ocurre que más bien propendemos a contramano de cierto existencialismo a la violeta que especula con que es mejor más bien estar tristón, y angustiado, por la nausea en la que el mundo y su realidad nos interpela.

(abro paréntesis, aquí la palabra interpelacion no es nada ingenua, confio en que alguno de mis compañeros d ela mesa lea el guiño, y sino, y mas probable que algun oyente nos( y aquí refuerzo) INTERPELE)

Decía que a pesar del tono encrespado de los exordios, y a pesar de cierta diatriba duplicada a raíz de la realidad inocultable de este mundo y de este país, y de nuestra historia, nuestra impronta se dirige hacia lo mestizo, hacia lo anfibio, hacia el multilenguaje, hacia los choripanes y la empanada con vino tinto, pero, y además, no hacemos asco, o no lo haríamos si nos diera el cuero, a unos copetes de Don Perignon, con algún buen lomo, o algunas ostras.
Podemos disfrutar de Boston Legal, mas conocida la serie aquí como Justicia Ciega, como de la citada y recomendada también la semana pasada Amelie Nothomb. Y si nos apuran podemos disfrutar de toda la pretenciosa e inentendible prosa perpretada por Agamben.
Y sí, bastardeamos también, sí sí, lo sabemos; más, lo gozamos, a veces.

Aquí, como el Kafka que lee Deleuze con Guattari, somos mestizos pero por purificación de raza.

Tomamos distancia de nosotros, nos consideramos parte de una mirada, una mirada incluso en construcción, la cultura en sus modos más dinámicos está toda allí para verla, ignorarla, transitarla, usarla.
Insistimos hoy!!
Pura petición de principios, sin embargo, algo se va a ir armando. Nos visita hoy Marcela Villareal de Santucho, la hija más politizada tal vez, de Roberto Santucho, líder del ERP. Más allá de comentar la reciente publicación del libro que ha escrito sobre Santucho, seguramente nos asomaremos a una parte de la nuestra historia reciente quizá mas oscurecida.
Y nos visita también Beatriz y Daniel, fundadores de la revista Entrenos, y del sitio WEB, y del recientemente editado libro La rebelión de los Cuerpos.

Dos momentos, dos escenas, cómo no convertir en un cambalache este intento nuestro de mestizar, por ir en contra nomás de la pureza jerárquica de los suplementos de cultura?

Bien de eso va este exordio, esta petición de principio, somos nosotros quienes perseguimos tener los dos momentos, los dos tonos, los dos lenguajes, con el mismo interés. Ni hablar de nuestras columnas hoy acerca del Sida, y tal vez algo de historia cuando entra, y si hubiese tiempo con el doctor Marcelo Bonjiorno meternos a ver cuánto hay de chanta y de cierto, en cuanto garantismos, ahora que meten presos chicos con un prontuario parece que a medida, y sino se lo inventan, todo en una breve, muy brevísima hora. (Facundo)Lo cual acelera la coctelera que armamos en este revolcón cultural, lleno de estalactitas de entusiasmo, lleno de riesgos en cuanto a la hacienda que nos complacemos a revolcar.

Mestizos pero sin solapeos, es decir, nuestras marcas, nuestros placeres, nuestras lecturas, nuestras confianzas, sin bajaditas de Internet, sin solapita de libros, sin notas sustraídas de blogs fáciles de asaltar, hay tantos, cualquiera escribe un blog!
Entonces, en un ejercicio de parrhesía propio, deberíamos justificarnos (otra amenaza, para otro programa, otra estalactita de entusiasmo que esperará algún oyente intrigado) Esto es que nuestras palabras estén a la altura de nuestros actos, y no al revés, no adecuar nuestras palabras a nuestros vuelos gallinaceos.
Estemos, chicos, a la altura de nuestras inquietudes.

Anfibios, mestizos, pero rigurosos.

Bienvenidos.
DL