9.10.08

Dos tiempos, un reloj, y un río

Ya es nueve aquí, en Uruguay, nueve de octubre digo, sin embargo, es ocho allí en Bs. As. O al revés.

Hora compleja entonces, la última de aquí pero la primera de allá. Final y comienzo cerquita, circular, pero no.

Circular nos vendría bien, nos haría mas filósofos, lo circular, el eterno retorno, Heráclito y la esfera. Insistimos en que no. Está el río.

Y el río nos pone allá y aquí. Y además se hace umbral, umbral nada metafórico, como ese que hay en casa, que esta un poquito arriba de la vereda. Umbral de tiempo. Una hora abajo, o arriba.
Allá y acá.

Deícticos

Deícticos _fácilmente metafóricos_ acerca de la arbitrariedad temporal, esa construcción que armamos para que las cosas no sucedan simultáneamente sin ir más lejos. Sin embargo, también para que lo que sucede al mismo tiempo, como este programa, y en él, estos sonidos que enderezan palabras, salga en dos marcas de tiempo distintas.

Lo dicho: la primera hora en Uruguay, la última en Buenos aires.

Tiempo
La música esta hecha de tiempo. El lenguaje, vamos, se desarrolla en el tiempo; en el espacio temporal, es impensado un decir simultaneo, una especie de tartamudeo monstruoso en un solo tono uniforme y en el mismo grito. Lo mismo diera una respuesta monosilábica que recitarse La Guerra y la Paz. Tal vez el segundo implicase un grito más grave, pero el mismo tempo.

El mismo tiempo

El mismo río, distintas horas, distintas orejas.
Los oídos uruguayos sabrán primero de estos amagues, de estos balbuceos del comienzo, precisamente cuando los oídos argentinos estén, hartos seguramente, escuchando los finales de Efectos.

Efectos; jazz, bolsa de valores, devaluaciones, actualidades. Y el río, en medio, y un mismo tiempo que nos contiene, más allá de los umbrales y las fáciles metáforas.

El río no es el limite, o sí, lo es, pero en un sentido nuestro, como el personaje de Borges en aquél banco de plaza en Ginebra, lejísimo, silbando un estilo criollo (La tapera de Elías Regules) a quien se le pregunta _UD. Es oriental o argentino?

Borges nos sugiere una territorialidad mas profunda incluso que la de un umbral de tiempo, y la cercanía de las orillas de un río: la cercanía que da la imagen acústica cultural. La cercanía cultural mas allá de rivalidades, y mas allá de De angeli de por medio.

Probablemente hoy mas bien globalizados tienda a dispersarse la escena, sin embargo, allá, lejísimo, ante algún comentario en alguna plaza, uno pueda consultar: de Argentina o de la república oriental?

Tal vez, quién sabe. Pero el río.

Y la hora.

Y los tonos.

Y los límites.

Límites que no hacen sino darnos mas fuerza en identidad; no somos lo mismo, somos dos barrios vecinos, y el límite nos identifica. Sin el río, sin el límite, si no fuésemos dos barrios, sin limitar: seriamos nada. Esto sería, o Argentina, o Uruguay, en cualquier orilla.

Y aquí estamos en La voz Sudamericana, directamente hacia la Republica Oriental, y para Buenos Aires, Argentina, ahora mismo a las 23.07 o mas bien a las 24.07, según el umbral.

Y otra vez allá y acá.

Deícticos, chistes económicos, filósofos en camiseta diría Dolina, empecemos de una vez, buenas noches, bienvenidos.
DL

3.10.08

Musas, tal vez.

Leer

No paramos de leer en todos los momentos; salvo en el descanso del dormir, si es que no soñamos que leemos. Uno ve cartelitos, televisión, computadoras, y a veces hasta el diario, y más.

La módica acentuación de las lecturas es ya una forma literaria.

La literatura y la escritura se rozan, se tocan, se juntan, hasta se mezclan.
Turbias

La metalurgia de la literatura es mas bien institucional, es como un ropaje; escribir es mas bien una respuesta, que tal vez, solo quizá, resistirá vestir algún genero.

Escribir presupone una escena de lectura, aquí el huevo y la gallina están más bien a la vista. Sin embargo, no cancheriemos, nombrémoslo, sí, y no aseguremos correspondencias fáciles.

Ropajes, literaturas. Pero escritura.

La escritura se arrastra detrás de los escritores, tal vez en algún momento los manoteó, los invadió. Incomprobable.

La desatada y costosa batalla contra el desgano que se libra cada vez que hay que arrancar con la escritura, es absolutamente imposible de comparar con los caminos en los que es incurrirá una vez emprendida la búsqueda, mal llamémosla, “literaria”.

Búsqueda.

Son bien distintos los caminos de quien escribe una crónica o más bien se dispone a contar algo que se sabe de antemano. Las sorpresas que depara el no saber los por qué acerca de las vueltas que vamos ejercitando son, tal vez, algunas de las turbias diferencias.
No todos los contadores, naturalmente.
Borges sabía el principio, y sabía el final de un cuento. Allí se sentaba, e inventaba el resto.

Anfibio. Taimado.

Mucho periodista deportivo con berretín de escritor ilustraría bien la diferencia entre literatura y escritura. Es decir, si hubiese diferencias.

Diferencias

Estos señores se hacen una idea, tienen una idea acerca de qué es lo literario, y se acomodan incluso en los tonos, mitad para no desentonar con la idea que de ellos mismos tienen, y si les da la cara y se atreven con un cuentito (generalmente sobre fútbol, natural) su mayor inconveniente técnico será de adecuación.
Adecuarse a la institución, los suplementos culturales, las modas, que marcaran qué está dentro y qué no en el bazar literario.

La escritura es más compleja. Es porque sí. Los inconvenientes no son técnicos, son necesarios.
Misteriosos. Kafka escribía porque no podía no escribir. Mas allá de a qué se considerase luego literario, o no, o biográfico, o no.

Otros tienen plena conciencia de lo literario de su viaje y, aún así, en medio de ese proceder que es la escritura, se pierden, se enturbian, se descubren y de allí, si hay suerte, salen los que luego serán literatos en una etapa posterior.

No se puede nacer literario….como Andarhazi (con todo respeto) al menos que el azar lo disponga. Uno escribe, porque no puede no hacerlo, después veremos como funciona en aquél bazar letrado.
Uno empieza escribiendo algo que no podrá contar, y terminará escribiendo algo que no sabia que estaba dentro de sí.

Eso es lo que resulta de la tecnología de la escritura, y de la honestidad de quien no puede no escribir.

Atención también se puede escribir literatura y ya! o una crónica, y hasta se pueden apuntar los sueños si se soñase!

Y unos terminarán allí donde se ha querido, y otros no sabrán nunca qué entonación _o cuál de todas_ les dictó el recorrido. Simplemente serán las musas, o se le echará la culpa a la mano.

Salvo que uno sea anfibio, y labure de esto, de literato, y además escriba. De afuera, desde aquí, no se puede descubrir sin soberbia ni arbitrariedad, y sin embargo, hay Onetti, y hay Coelho.

Diferencias.
Musas.
Profesiones.

Esto es radio, aquí sí que impunemente se pueden leer las lecturas, pues muy bien! Aquí estamos como en cada comienzo nuestro, estas palabras , pura escritura, esperando que al final nos encontremos con algo nuevo, algo acerca de lo que ahora, realmente, no tenemos conciencia.


DL

18.9.08

El juego de los cautos

Con cautela

Ser cautos a veces no es más que ser temeroso, y a veces es más bien cuestión de estilo, no ya de temores, sino de distancias.

Hay que bancar la ambigüedad. El entre, no me refiero al entrar, sino mas bien al entre tal y tal, a la disyuntiva, a la Y, al Y.

Que reviste su Deleuziana y atractiva complejidad, mucho menos certera que la O, que el o, que el éste o aquél siempre mas fácilmente preciso.

La cautela se desambigua del entre la elegancia y el temor en casos extremos /con todo el recelo que la palabra extremo me suscita/

La distancia en ciertos casos nos enseña el dandismo.

Dandys

Sobre todo en lo afectivo, esto es, no nos afectamos. Elegancia del espíritu que se imponen, por elección.

Elegir

El dandy elige, con calma, sin temores, naturalmente en el andar, mas allá de lo que ocurra, el dandy juega a la distancia afectiva, o al menos es la que actúa, prefiere esa máscara, y la practica, su secreto es convertirla en cara.

La cautela y el manejo del silencio.

Los silencios se manejan en el decir, como en la música se manejan entre las notas.

El silencio. De esto saben los músicos, los buenos músicos saben más del silencio, y los buenos conversadores también.

El músico que habita el silencio tocando, naturalmente, es un dandy: elige la distancia, maneja el efecto.

Silencios

La cautela y la elegancia son más bien poco enfáticas, no conviene entrar a los gritos y a paso de murga al encuentro fugaz con una amante. No conviene por elegancia, y no conviene por cautela.

Como no conviene el susurro en el desesperado pedido de auxilio.
Contextos, escenarios.

El contexto, el escenario nos guía, nos precede y nos va marcando la escena.

El dandy crea el escenario. EL escenario es más importante que la escena, afinará el instrumento que, como el actor, es él mismo, y medirá las distancias, convertirá el estilo en carne.

Aquí en la radio de lo que se trata es del sonido, de la palabra, de la música, es decir puro efecto, del grito a la voz baja y los matices, sin embargo, allí esta la cautela, allí esta la distancia y la parrhesia humilde de Efectos de contragolpe: la charla mas dispar, con la máxima elegancia en la distancia de lo sensible.

Como el dandy, sin afectos, creando el escenario.

Y de contra, con el silencioso juego de los cautos….


DL

12.9.08

Bartleby, florcitas salvajes y primavera

Otra vez el tiempo se modifica. Estamos otra vez por el aire. Un aire de ripio, un aire turbulento, la recepción es costosa y trabajosa, llegamos a través de ese aire y protegidos por una cortina de chirridos, frituras, y radios locales que se cruzan, se mezclan, pelean, resisten, subsisten, y al fin tal vez, la voz, la música, y nuestros silencios.
Silencios que protegerá el aire ruidoso

Septiembre.

Septiembre es el mes en el cual cada vez, cada año, nos topamos con todo lo que no hicimos, lo que deberíamos hacer, realmente cualquier mes sirve a esos efectos, sin embargo, la batalla natural, la guerra en la cual lo incipiente terminara ganándole al frío se empieza a definir por estos días, en septiembre.
Cero i ching consciente
Vemos cómo hoy, con el frío y la humedad y lo destemplado, y a pesar de sentir el fresco en la carne notamos que es una retirada del frío...

Retiradas

Son los últimos fríos”… comentarios de este orden indican la batalla prontamente perdida de esos frescos y de esos climas que cada quien compone a su modo….
Climas
Eso es incitante, mas acá incluso de la remanida primavera, que ya tendrá su llegada y su 21 etc., etc., etc., y que cualquier programa preciado no se privara de comentar.

Me insita hoy, esta noche, el clima.

Cuántas veces y en cuántos ordenes notamos en el medio del incendio más feroz, el punto en el cual ya acabó: de aquí en más empieza a extinguirse, a pesar de que cada costado de nuestro incendio se encrespa en llamaradas, pero ese momento en el cual lo rodeamos de aguas y de arenas y de voluntad tuvo su grado cero.

En la otra punta del ovillo, notamos, hemos notado si tuvimos suerte, el momento en el cual una relación empezó a retirarse, más, puede ser abrupto el corte, una explosión, y ya! Sin embargo hay otros modos, otros estilos de disolución. De solución.

Me refiero a las batallas sordas que se libran con aparente naturalidad.
Como la primavera arrancándole olores y colores propios al invierno, transformándolo. A esa parte de nosotros que empezó a irse en algún momento, y que ya en la puerta, y después de mucho andar va hacia atrás y calcula que fue estando bien, pero bien adentro, cuando enderezó para aquí, para la “salida”, para una nueva primavera, para unos nuevos colores y unos nuevos olores.

Al aire entonces, con un día caliente que torno a fresco, una noche que invita más bien al desgano, que invita más bien a ver la tele, el partido….
Y nosotros acá en el aire, el aire lleno de ripio de nuestra Voz Sudamericana, buscando la punta del ovillo propio, buscando dar forma a una charla nuestra, insidiosos….

Buscando ganar nuestra batalla sorda, buscando alguna sensualidad que despoje de ocres, marrones y beiges…..
Veo despuntar un naranja, un verde manzana, fuerte, un azul mañana, eso si, con mucho rojo, y mucho tinto.
La batallita humilde en nosotros es sobreponernos a nuestra propia inercia, nuestro propio Bartleby.
Preferiría no hacerlo
Preferiría no hacerlo

Cito a María y con ella a JL Ortiz:

Acaso la revolución consista en lo que el hombre por siglos ha estado postergando: la necesidad del verdadero descanso, el que permite ver cómo crecen, día a día, las florcitas salvajes.
J. L. Ortiz

Bien, acá empezaremos entonces buscando los colores, saliendo de los frescos, atrás de los ripios, pero imperceptible / aunque teorizable/ la punta de un buen programa de radio, ese que escucharemos si ganamos nuestra guerrita vital contra la propia potencia de no hacerlo, quizá en la próxima estación.

D L

11.9.08

Mínimas

Estamos en el aire, y llenos de espacio, con propuestas y ganas de conversar.
La radio es hablar.

Charlar.

Nos agolpan apuros: si conseguimos una nota, si entrará esto o aquello, vendrá hoy fulano, lo llamamos?
Y la hora se nos va, siempre con material afuera.

Material afuera.

Afuera también lo que costosamente traemos preparado desde el estudio amigo, nuestras ediciones….austeras, mas bien clásicas……igual no se escuchan, no salen al aire, hay que venir antes a cargarlas, tiempo…y sí, la radio está más bien hecha de tiempo, pero huyamos de la poesía más bien económica, y también, sin embargo la radio es charlar, aunque sea a capela.

Qué es el material, y qué es que este afuera?

Todos coincidimos en lo que ha sucedido con el conflicto, y nada mas comentar lo que discurre en la tele, es ya pararse críticamente, a la defensiva.

Defensiva no está mal, siendo que la agresión esta allí a la vuelta de la esquina, o del dial. Pero la teoría me incita _ insidiosa_ a hacer circular nuestras tendencias, nuestras charlas, en todo caso nuestros ataques, nuestras distracciones.

Distracciones.

El material que queda afuera, se me ocurre ahora, y ahora es ahora, obtura y compacta en esta breve hora, lo nuestro. La charla.

Suena chirle, mas bien suave, digamos leve….pues bien, podemos traer nuestra propia polémica. Invitar al oyente imaginario a que se sume, o nos traiga, sí;
hoy convocaremos, más allá de la recepción, hoy empezaremos; se necesita abrir el juego, y ampliar la cancha para darle estatura a un nosotros.

Implicaremos para polemizar, incluso y si se diera aquí, dentro de la emisora también.

Pastillitas de ejemplitos, no más… Está bien regalarle a la oposición a Felipe Solá
Estará mal conversar acerca de Solá aquí.

Lo vamos a ir averiguando.

Se podrá colar entre José Pablo Feinman, Don Arturo Jauretche, Galasso, y el más largo etc. una charla crítica y sabrosa con Thomas Abraham?

Estaremos en condiciones de pararnos todos muy cerquita, regalar el terreno, y en la primera oportunidad, salir muy rápidamente hasta quedar debajo del arco, es decir jugar un poco con toda la cancha, incluso con la del rival, para salir de contragolpe?

Mínimas

Estas palabras insustanciales persiguen su mismísimo espesor: la charla, y algún otro. A ese otro le dirigimos nuestro tiempo, nuestro espacio en la radio.

A ese otro vamos a hacer jugar también, con suerte.


DL

5.9.08

MAÑANAS IMFORMALES (PARA MUESTRA BASTA UN BOTON)

En los últimos días tuve algún problemita de salud que me impidió salir a la calle. Una gripe me mantuvo encerrado en mi casa esperando que los antibióticos hagan su trabajo. Ah…! Estar en casa con tiempo y tener un televisor a mano…! a veces puede resultar más pernicioso que caminar en ojotas en el Perito Moreno.

Tuve la desgracia de en la mañana de hoy (5/9/2008), encontrarme aburrido y un poco hinchado las guindas y prendí el televisor. Ahí apareció un programa de televisión: “MAÑANAS INFORMALES”. Creación del desaparecido Jorge Guinzburg, enorme periodista, publicista, guionista, conductor de televisión y actor entre tantas otras actividades relacionadas con los medios masivos de comunicación. Mas allá de si nos parecía gracioso o incisivo o hábil a la hora de llevar adelante un reportaje hay una circunstancia que no puedo dejar de reconocer: la honestidad de su accionar se transmitía al que lo veía en televisión o lo escuchaba por radio.

Recuerdo una vez en la que haciéndole un reportaje a Katja Alemann surgió el tema de la Masacre de Republica de Cromagnon (ella es ex-pareja y amiga de Omar Chaban), la actriz rompió en llanto y se la veía verdaderamente angustiada por la circunstancia de las 194 muertes y por la suerte que correría su amigo, en ese mismo momento, en el que muchos otros hubiesen pedido a los gritos un primer plano estilo “Crónica”, el se limito a pedir un vaso de agua y mando rápidamente el corte para evitar así la exposición de semejante hecho. Yo le creía al tipo. Tenia la seguridad de que no iba a intentar enmarañarme en una vorágine de imágenes y opiniones vertidas a los gritos y desordenadamente al solo efecto de confundirme, e intentar moldear un discurso que estuviese alejado de la realidad.

Pero lamentablemente Guinzburg se murió.

Entonces aparecen los fierros mediáticos humeantes (que gran metáfora la de Néstor!!) como desde hace un tiempo a esta parte. Y los encargados de ponerlos a funcionar no son otros que los que quedaron al mando de este programa y quiero aclarar que me detengo en este magazine solo a modo de muestra como bien refiere el titulo de este acto de catarsis, porque estoy seguro que a lo largo de lo grilla de todos los canales de aire y de cable que manejan información sucede lo mismo. Tal vez encuentren en esto algo de paranoia y tal vez sea así. Pero que yo sea paranoico no quiere decir que no me estén siguiendo.

Pero vamos a los ejemplos. Ernestina Pais, conductora sagaz de programas de información general, habilitada para hablar de cuanta situación suceda y que sea televisivamente comentable aunque se ahogue en un mar de ignorancia. Tanto sea del conflicto agrario como del ataque a las estaciones de Castelar y Merlo que tuvieron lugar en el día de ayer, ella se explaya con impunidad merced a la certeza de que se lo va a permitir el medio que le paga el salario (Canal 13- Grupo Clarín, por si hay algún despistado entre los lectores).

Buscando de cualquier manera instalar el discurso de que lo sucedido ayer era producto del “hartazgo de la gente” y que el impedimento de que el tren circulara con normalidad era producto de la “desidia de la empresa” y no de que mas o menos 300 energúmenos blandiendo palos y piedras y que buscaban afanosamente cuanta cosa pudiesen utilizar para prender fuego los trenes – cosa que finalmente sucedió - estaban efectivamente sobre las vías del ferrocarril, situación por la cual TBA se vio obligado a cortar la electricidad para evitar convertirlos en émulos del escalador de trenes de Temperley… todo esto a pesar de que la propia notera del programa le estaba informando todo lo contrario y las imágenes no se condecian con lo que ella intentaba, mendazmente, instalar.

Osvaldo Bazan…Mamma Mía!... ¿Sera el apellido el viento que los amontona?. El mismo que hablaba de “militantes pagos” en las manifestaciones de apoyo a la política del gobierno durante el conflicto campestre y de “la gente espontáneamente movilizada” en los cacerolazos modelo Essen, era el mismo que durante los incidentes de ayer hablaba de “sectores marginales cansados de la manera en que son tratados día a día”, a pesar de que entre las pertenencias de muchos de los manifestantes se encontraron piedras, bengalas y carteles que versaban “ FUERA TBA. REESTATIZACION DE LOS FERROCARRILES CON CONTROL OBRERO”. ¿Es honesto ocultar deliberadamente esto? ¿Es honesto decidir soslayar el hecho de que el “corpus”· que comenzó esto estaba formado por militantes del P.O, del M.S.T y de QUEBRACHO? ¿Es honesto ocultar que QUEBRACHO es una fuerza de choque que se encarga sistemáticamente de crear disturbios y cual es su origen?

Hay más ejemplos. Ronnie Arias (técnicamente el reemplazo del fallecido conductor…como estará la cañada que el gato la cruza al trote!!), que la ultima vez que se subió a tren fue en un informe del programa “La Liga”, mas armado que las cámaras ocultas de Tinelli, rasgándose las vestiduras y preguntándose – ingenuamente - “¿Alguna vez, algún funcionario de TBA había pasado por el vía crucis de viajar en el Sarmiento?”. Luciano Galende, supuestamente el periodista incisivo de la trouppe, mirando para el costado luego de hacer cualquier pregunta siempre de un tenor majulesco como diciendo “¿Viste la pregunta que le hice?”.

Para muestra basta un botón. Este es uno.

Ninguno de nosotros se chupa el dedo, es obvio que las situaciones de violencia que se dieron ayer y las que se sucederán en el futuro se dan porque hay un caldo de cultivo y uno de los ingredientes es la desazón del que trabaja día a día y tiene que soportar condiciones de vida humillantes. Ahora es un acto mas que miserable aprovecharse de ello para obtener un rédito político, que nunca ira mas allá de la aparición de los medios en el caso de la izquierda, sea cual sea la sigla que los aglutine. O bien que deliberadamente se pretenda instalar un discurso que servirá como sostén pseudo ideológico para futuras acciones políticas, en el caso de la derecha. Y el peor de los casos es en el que se abordan estos temas, desde los medios, sin ninguna intención de informar responsablemente, solo para llenar aire.

Tal vez el error fue mío por prender la tele en vez de agarrar un libro. De paso les recomiendo uno… “La Historia de los ferrocarriles” de Raúl Scalabrini Ortiz.



Rubén Acosta
E D C

25.8.08

De arranque

Antes que nada, incluso antes del comienzo planeado, no puedo soslayar reconocer que el programa en sí, ni reconocerme a mi mismo aquí dentro de este proyecto de la voz sudamericana, como un resultado mas de los muchos de la larga estela que va dejando el extendido conflicto que el gobierno nacional sostuvo acerca de cómo distribuir la renta, y no ya la distribución del presupuesto, es decir, de lo que recauda el estado, sino, de la renta privada, en este caso de los grupos campestres exportadores, e incluso y al mismo tiempo de discutir acerca de esa renta, cuestión que no es poco, y de la que trataremos de ocuparnos toda vez que podamos, además digo se planteó el precio de la mesa de quienes vivimos en esta tierra, y cobramos sueldos de esta tierra, esto es , intentar que ese precio no tome el valor de lo exportado, en otros términos, que un kilo de lomo no salga 80, 100 mangos como sugirió el capataz campestre de Gualeguaichu, los amigos uruguayos que escuchen sabrán del cortador de rutas con puesta en escena de hombre de campo amigable, producto de un desagradable laboratorio que trabaja noche y día en la búsqueda de personajes siniestros como este, monstruosos pero maleables y con gestos apropiados para las cámaras, con el tono dócil para bailar la música que decididamente le ponen los medios de comunicación, y los más poderosos, hablamos de, de angeli.

Estamos en la estela ahora, pero el conflicto tuvo un comienzo y un desarrollo, hubo un punto, no se cual, y no se si para todos nosotros el mismo, sin embargo hubo algo, hubo un momento en el que se trazó una raya, se ilumino un limite muy claro. Estaba allí, y se hizo difícil hacerse el zonzo: del otro lado de la línea, toda la oposición, con los medios, rápidamente transformados en fierros mediáticos, disparando sin parar, sin exagerar, no descansaron nunca, la clase media desembozada, con la careta a media asta mostrándose, dejando entrever lo suficiente para espiar toda su monstruosidad, (sabemos que la clase media como concepto es demasiado abarcativo, merecería darle matices, entonces recordemos a don Arturo, digamos el medio pelo), exhibiendo sin poder, ni querer ocultar su destemplado odio gorila. Realmente y aun sabiendo perfectamente como es, donde detectar y teniendo en claro todas las formas solapadas de gorilada, quedé boquiabierto al ver esa ofensiva, allí en frente de mí estaban ellos, llenos de odio, de desprecio, de asco.

Durante el desarrollo del conflicto, y mas allá del contenido de la resolución que lo desencadena, y mas allá de la cantidad de modificaciones en beneficio de pequeños productores, en definitiva a medida que se corregían cosas, se pudo ver con claridad cómo esa raya, esa marca, configuraba un mapa, una topografía nueva; una región que aún hoy es difusa, siendo muy virulenta en sus albores, unos ejemplos para ilustrar nomás me refiero a tipos de los medios, llamémosle conocidos, a decir verdad uno sabe que Ernesto Tenembaun es gorila, por muchas cosas, sin embargo, verle temblar la boca, el acelerarse de su ya atropellada dicción al despotricar contra la señora presidente, notar esa violenta desesperación en el ataque, agreguemos que a una presidente con seis meses en el cargo y como continuación del gobierno mas eficaz de la democracia hasta a aquí…hubo momentos que no olvidaremos; Nelson castro, enloquecido, histérico (repito: histérico) poco menos que pidiendo por favor que se vaya todo al diablo!, Lanata que, de tanto buscar ese lugar impreciso y siempre incierto de sin ser peronista, no ser gorila, es decir, no tengo que ser peronista para no ser gorila, un espacio bien interesante, que permite acordar con lo que de bueno hay aquí, y lo malo dejárselo a aquellos, bueno vea, no hay tal lugar, lo siento mucho, y de otros personajes como Víctor Hugo Morales, mas bien simpáticos para nosotros por su arte en el relato, siendo bien futboleros, y su postura progre etc., tengo malas noticias: pocas veces alguien responde tan pero tan bien a quien le paga el sueldo, La nación, no le costo nada quedar de ese lado, no digo debido a una coacción ni presión del medio, pareció encantarle ocupar ese lugar miserable de mentiras aviesas. Esa línea dejo bien en claro que aquí, a la hora de los bifes, el que es gorila, es gorila, podría seguir, pero no, mi intención se dirige a la gente que uno ve habitualmente en el trabajo, al ir de compras, en un bar, en la facultad, en fin, la gente cercana, o con la que debe haber algún tipo de relación, la gente, vamos! Empujada por la escenografía agresiva montada por los medios, sacaron a la luz la parte mas sentida, la mas oculta de su ser, se fueron mimetizando con ese mensaje de desprecio televisivo, y, si la edad lo permitía resurgió de su adentro mas oculto ese viejo gorila, esa actitud de desprecio, de odio esa que no se reconoce a sí misma, que simplemente es, olvidada de sí, sin historia.

Esta gente me impresiono mas que mis propias ideas al respecto del conflicto, fue mas fuerte ver, y sentir eso que mis propias convicciones, mi propia identidad quedo por unos días expectante de lo que ocurría de esa raya, hacia allá. Ahora bien, cuando miré al costado vi mucha gente dolida, sorprendida, indignada, por qué no! Como yo, cada uno a su modo, me encendí hablando de política como pocas veces, me encontré en las marchas, (María) y en los café con gente que estaba de este lado de la raya, un montón de lazos rotos o mas bien en desuso, empezaron a reagruparse, a respirar, de este lado de este imaginario límite que trazó el conflicto mientras duró.

La traición del cobarde radical puso fin al asunto propiamente dicho, e inicio otro escenario.

Me quiero reconocer pues, y reconocer la génesis de este programa aquí, en la voz sudamericana, como un producto del conflicto; el enemigo que se engendró es aun inorgánico, no puede construir, mostró capacidad de destrucción, pero aun no suma, solo le queda destruir, y destruir, y destruir, coincido con Néstor Kirchner en que hubo un movimiento destituyente, creo que fue sin mas agitar a ver si cae, es cierto que hay compañeros que diciendo cosas atendibles, el caso de Sola, cruzaron la raya….Pino…

Perón le decía a un jovencito Pino Solanas, ante la requisitoria recurrente acerca de la definición del ser peronista del general, y Juan Perón le decía, que un compañero se puede mandar macanas, diferenciarse, y muchas cosas mas en tiempos convulsionados, eso sí, si un compañero se pasa para la vereda de enfrente, si se pasa para el enemigo, ya no es un compañero, es un enemigo”.

Es cierto que el gobierno nacional cometió errores, y que la comunicación fue pésima y muchos otros errores y que bla bla bla bla……. No será aquí, en este programa, dónde se debata la cuestión, todos los medios de comunicación se dedican a eso, y a tergiversar y a hacer campaña los mas opositores. No haremos más que tratar de estar a la altura de lo que decimos, aportando humildemente todo lo que este a nuestro alcance para organizar otra agenda, no será TN quien nos organice indirectamente el espacio. Saldremos más bien de contraataque.

Entendemos, ahora si y al final de esta petición de principios, que sin esta avanzada gorila pseudo golpista posmoderna (les faltan los milicos) seguramente no estaríamos aquí. Gracias a Radio Mágica la voz sudamericana; gracias a Marcelo Koenig y a Facundo Carman por la chance y el espacio aquí en la radio, y, de alguna manera oscura a los capataces de oligarcas, periodistas del común sentido, y gorilas de toda laya por permitir que estos efectos de contragolpe, salgan tocando.