1.7.09

Despues de la derrota

“El General Perón, figura central de la política argentina de los últimos treinta años, murió ayer a las 13,15 horas. En la conciencia de millones de hombres y mujeres, la noticia tardará en volverse tolerable. Más allá de la lucha política que lo envolvió, la Argentina llora a un líder excepcional.”
Rodolfo Walsh, hace 35 años
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Hace exactamente una temporada, pues bien, aquí no hay exactitudes, tal vez menos, aunque sí, aquí hay una, exactamente cuando Maradona debuta con la selección nacional, Felipe Solá dejaba el frente para la victoria y nosotros dijimos en una radio Kirchnerista: señores esto puede ser el comienzo del final de la era K.

La derrota del domingo es mucho más y habla de muchas más cosas de las que podamos dar cuenta aquí, en este espacio, hoy.

Por eso, busquemos, leamos.

La 125 y todo el rollo, ya está, sabemos de que se trató, gobierno, impuesto, resistencia al impuesto, las retenciones móviles....hasta allí, lineal.
Pero, empecinamiento del gobierno, y resistencia destituyente, solamente por una ley?

No

Hoy podemos ver, digo hoy y digo después de la derrota, que se estaba constituyendo en realidad un sujeto social nuevo y funcional, el cual se construyo a sí mismo en nuestras narices y en un tiempo extremada y alarmantemente corto. Un año y medio y se impusieron a seis años de un proyecto lleno de imperfecciones, pero toda una construcción, toda una urdimbre de la cual quizá saliera algo más amable que la década de los 90.

Es cierto, un payaso con plata, in ignorante, un monigote con ansías de figurar encontró el hueco y la oportunidad justa para ser puesto por ese nuevo sujeto social electrizante que se hizo a sí mismo a partir de la construcción de otro. Ese otro, dueño de los males era el gobierno que había que vencer, por malos, soberbios.......sí, así de básico fue el mensaje.

En esa maniobra destituyente que muy bien veía Néstor, había también una construcción. Que se vio, la vimos, y que desestimamos. Desestimé. Claramente era, fue el huevo, de esta serpiente.

Creo que el domingo asistimos a la explosión de un voto, de una manera de actuar, que traerá consecuencias no solamente para el peronismo sino, para todos, para la argentina en general.

La penetración mediática, la degradación de los punteros y la presión constante sobre los precios, incluyendo el del dólar, el mal humor generalizado de todos quienes al ir a comprar comparábamos menos, esto es, la inflación fue utilizado astutamente por una oposición que un año y medio atrás no tenia cómo enfrentar el proyecto K.

Y K se convirtió en ese Otro necesario para cualquier afirmación de identidad, no se sabe bien qué es ese monstruo que se avecina, o que se avecinaba en ese momento, en los albores de este nuevo sujeto social pero estuvo bien claro que los Kirchner, nunca más, eso fue algo que los cruzó a todos, cerraron filas, y empezaron a armar.
Y en un año y medio lograron enfrentarlo y vencerlo

Una vez puesta a rodar la bola de nieve, todo lo que hicimos fue defendernos, confiar en una supuesta memoria popular, en una de ahorita nomás he! los dos millones de jubilados, lo de las afjp, los millones de puestos de trabajo no cayeron del cielo, costo mucho hacer, y mucho sacrificio establecerlo, hacerlo. Sin embargo, todos los males les fueron apuntados, los reales, y de los otros, y nada de lo Hecho resulto un argumento sólido frente a la propaganda más zonza jamás escuchada.

Hay una cierta antipatía que despertó Cristina, por ser mujer, por ser inteligente, por expresarse, por convicción. Y en un país absolutamente diezmado, destruido, machista, retrogrado, las críticas a la soberbia calaron hondo, sí, todo lo que armaron, digámosle ellos, prendió en el acto: por repetición, por mala intención, por machacar. Y pudo más esa suspicacia acerca del carácter, esa justificación por un tono, que los muchos números y logros antedichos.

Se decía, lo dijimos, Solá lo decía al huir _ además de los 50 mil que leen a Jauretche, hay la argentina.

Hay la Argentina

Y tal vez esa argentina sea esta que voto el domingo, tal vez sea el mas irónico error de Néstor: a ese país gobernaste, no al que nos gustaría.

La Argentina en los setenta como bien describe un viejo libro , y conversaba hoy con Ernesto Sala, tenía un pueblo, y digamos rapidamente que esto es una absoluta generalización, brutal, sin embargo, teníamos una población de recolectores, es decir gente con un sueldo, tiempo libre, una familia a la cual arribar, una jubilación, y eso le ocurría alsetenta por ciento de la gente.
Hoy, no solamente después de la derrota, digo después del genocidio cultural más atroz e imaginable, lo que queda, lo que hay, es una sociedad de cazadores.

Cazadores, la inmensa mayoría de los nuestros sale a cazar para sobrevivir: cartonea, rosquea un voto con el puntero, vende paco, es barra brava, sale de busca, cirujea; changas, y, naturalmente, roban.

Matan si hay que matar

La vida vale poco, barrios desangelados, tipos duros, drogas miserables.

Los dos millones de jubilados, los otros tantos puestos de trabajo, una dignidad para nombrarnos, un estar por arriba de los programas de TV, una recuperación mínima, un ir hacia allí.

Ir hacia allí.

Autocrítica: por qué esperar que alguien que vive o sobrevive así vaya a votar como el otro, el cómodo, que lee a Jauretche y muy probablemente cobre un sueldo por eso?

Militarla, pero, tal vez, de otro modo.

Solo eso, la restitución de la mínima forma de dignidad para que alguien pueda darse el lujo de soñar, pelearla, solo esa posibilidad a la vista, a decir verdad, salvaba los errores, a veces demenciales, de Néstor, solo comprensibles en la desesperación de ver como, solamente con guita, mala leche, y los medios, esa oposición que se armó en torno a la 125, le hacía de iceberg ubicuo. Tan ubicuo cuanto más férrea la batalla librada por él.

Podríamos decir aquí todos los errores que ellos, los Kirchner, se niegan a reconocer y corregir

Podríamos decir cuantas veces pensamos y dijimos, siempre salvando el rumbo, que el asunto era hacia otro lado, de otro modo; una especie de te lo dije inútil y cobarde.
Inútil

Podríamos decir que Felipe es el comandante de la traición y esconder que el vio algo muy clarito, y no quisieron escuchar. Ni aunque sea para salvar el rumbo, porque, Scioli tiene de peronista solamente no haber cagado a Néstor Kirchner, nada más.
Y Néstor solamente no es el peronismo, aunque sí, en esta etapa, su único exponente en la realidad de la gestión.

Decidimos vagabundear, seguiremos, imagino, el resto del programa, y se nos abrió una nueva propuesta, además de los libros la música el teatro y de todo lo que nos satisface al revolcarnos, armaremos la resistencia cultural de lo que fue derrotado el domingo.

Cada vez que podamos trataremos desde donde estemos en hacer circular y seguir machacando lo que parecía claro, y sin embargo, se perdió, en la nada...... como el agua en al agua, para tratar de tejer lentamente todo lo perdido.
Los convocamos

Bienvenidos.
DL

24.6.09

Una especie de amor


Interrogar nuevamente los postulados y las familiaridades admitidas es una especie de premisa que quizá, nunca tengo del todo claro de que libro ni cuándo, ha sido extraída de Foucault, un autor.

Hay especialistas, gente que estudia y conoce perfectamente escritores, filósofos, y obras y se abocan a continuarla y divulgarlas; habría que ver si esos autores le han dicho algo al oído a estos estudiosos que les dedican tanto tiempo.

Y hay, también, quienes no recordamos con exactitud, ni somos tan arduos conocedores, a menos, que nos valgamos del artilugio de la cita con comillas, cita de machete; no nos pidan hojas enteras y magníficos párrafos con precisión, no. Más bien nos acordamos de un detalle, de unas líneas; de una simpatía, de una amistad, de un amor.

Relaciones moleculares del cerebro que nacen de entre las líneas de un libro, entre los silencios de una música, en los entretelones de una obra, en una voz, de lo molecular, diría Deleuze, que hay de nosotros en la obra, en el libro, en la música.

No estamos aquí discurriendo en cuanto al tema del autor, su existencia y su función, estamos lejos de la textualidad, estamos proponiendo una especie de amor.

A mí, hay autores, músicos, filósofos, escritores que me hablaron al oído; a quienes he conocido de un modo misterioso, de ultra mundo.

Tipos con quienes he sostenido largas conversaciones, por años, y quienes me han contradicho, y hasta quienes me han retirado la palabra.

Sí, hay quienes ya no me hablan, ya no me dicen nada.

A otros no les recuerdo la voz, sé que hablaron, pero no se cómo.

Tengo, por cierto, otros a los que no puedo acallar, vociferan, lo que dicen, ya no tiene sentido ni gracia para este que soy ahora, pero su voz sigue sonando.

Podría seguir con el catalogo, pero no es el objeto, creo, que persigo hoy. Veremos.

Hay algo dentro de los libros, dentro de ciertas voces y de ciertas músicas, que nos conversan, que nos pertenecen de tal modo que nos encontramos allí dentro.
Hasta con lo que no sabíamos de nosotros, nos lo encontramos allí dentro, en esos libros, en esas músicas, en esa Voz.

Y sí, es inquietante.

Nunca le pasó?

Creo que nada parece más triste en los muchachos con la vaca atada, es decir, de aquellos a quienes les da el cuero, y la inteligencia, y las condiciones de posibilidad, nada es más triste que envejezcan sin haber encontrado los libros para amar, los libros que uno ama.

Creo que es también Deleuze quien decía que puede uno observar cierto intelectual amargo, amargado, aquél que se venga de los autores por no haber sabido encontrar a aquellos que amaba, por no haber podido encontrar que esa voz le hable a él, y ese aire de superioridad que tienen, hasta en el tono, les vino a fuerza de ser tontamente sordos a esa voz, a esa molécula de sí, que está en las líneas de los autores que amamos.

Borges decía algo así como que el hecho artístico, la lectura, la aparición de esa voz a la cual intento referirme, se da en el encuentro del autor y el lector, en el encuentro de uno dispuesto a leer, y el libro indicado, no antes ni después, y en independencia, naturalmente, de cualquier temporalidad.

Un libro nos espera

A decir verdad, y volviendo a los autores, podemos extendernos y decir que en última instancia hay que tener relación solamente con lo que se ama.

Amar

Parece natural, transparente, pero, quién sabe, no?

Tal vez hay que aprender

Es probable que a amar también se aprenda

_escucho ahora lejos, la voz de Nietzsche_

También escuchar música requiere de un proceso, se aprende.

Esta clarito que es un proceso y que se avanza.

Se aprende a oír, a distinguir una figura y un motivo, aislarla y delimitarla, como a una vida por sí misma; luego se requiere esfuerzo y buena voluntad para tolerarla a pesar de su extrañeza, paciencia frente a su mirada y expresión, practicar la generosidad frente a lo sorprendente que hay en ella...finalmente, de vuelta en la música , sin embargo es fácil extrapolar aquí, llega un instante en que estamos habituados a ella, y presentimos lejanamente que nos haría falta si faltase....

y luego ejerce más y más su hechizo y no para hasta que nos hemos convertido en su humilde y arrobado AMANTE....

Y uno la ama.

Hay autores que nos hablan y los amamos; hay músicas que nos enseñan un lenguaje nuevo, y las amamos; hay cantores que nos cantan a nosotros, y los amamos.

Tal vez sea precisamente así como amamos a todas las cosas que amamos, aprendiendo.

Aprendemos a amar

Pareciera ser que seremos recompensados por nuestra buena voluntad, nuestra paciencia, nuestra equidad, nuestra dulzura frente a lo extraño, y más cuando lo extraño se despoja lentamente de su velo y se muestra como una nueva e indecible belleza, tal vez sea solo en agradecimiento por nuestra hospitalidad generosa.

También aquellas voces que nos hablan de esos autores a los que a veces comprendemos a veces no, hasta que aprendemos, comienza en un balbuceo monocorde, sucio, un susurro.

Hasta que se convierte en voz.

Como en el caso del amor, el pedestre el necesario, al que nos arrimamos, cuando alguien, paciente, nos lo enseña.

_Puedo escuchar el murmullo de Bárbara, convirtiéndose en voz con Géronimo_

También el amor se aprende, es preciso, en última instancia, tener relación solamente con lo que amamos.

Simplemente me canta, ahora, el tipo al oído: si no hay amor, no vas a regatear.

Bienvenidos

DL

Apariencias


Apariencias, engaños, truchadas; puesta en escena, pero, o también, ficción.

_Tal escalera en el palacio tal de Bombay no existe Borges, discúlpeme no existe, y no sabe cuánto me desagradó descubrir esa mentira..... _

Borges la cita, solamente para agregarle “mentiras, qué manera enfática de llamar a la ficción.....
Inclusive podemos suponer que aquel encuentro con aquel señor y aquella referencia, también sean mentira, en el sentido enfático, el de quién desprecia lo trucho.

Inexactitud tal vez, tal vez muchas de esas cosas a las que llamamos verdades, pura convención! solamente sean caprichos.
Varias verdades inexactas, sesgadas, embellecidas tal vez por un recuerdo, en este caso la escalera, que quedó grabada por allí, en algún lugar del olvido, y a la hora de contar algo que importe sea agregada a un palacio otro.....inexacto, tal vez.

Pero tanto como para que sea mentira?

Dos verdades, extrapoladas, dan una mentira, sin embargo, según en que contexto.
Siempre será el contexto el que deslinde.

En un discurso con pretensiones de objetividad, o en uno en el cual, el lugar de circulación del mismo y los sujetos que lo hacen circular, y consumen, le otorgan esa calidad, o lo invisten de verdad, en el sentido de:_ esto que se dice aquí es cierto_ , e incluso, más aun, se refieren directamente al yo lo he visto señor! como prueba necesaria y suficiente y absolutamente falsable en esa memoria de hiero....sin estrías, lisa, pura, sin escaleras desubicadas.

Pero hay ficción.

Huyamos rápidamente de los Hombres sensibles de mataderos, flores o dónde sea, y también y al mismo tiempo de los refutadotes de leyenda, más bien de barrios al norte de la ciudad, esto es, corrámonos del negro Dolina, para él, solo alabanzas y pleitesías. Sin doctrina, pura admiración.

Pero, salgamos rápidamente de esa dicotomía.

Hay ficción muy claramente en un relato, en lo investido de literario, hay allí, sí, una suspensión de la incredulidad en pos de encontrar algún placer estético, intelectual y hasta erótico.

Allí estamos inmersos quienes entramos en una perpetua admisión de idas y vueltas entre lo verdadero y lo imaginativo o fantástico, no necesariamente con exclusividad en lo literario.

Entonces, bien, hay ficción si los cancerberos de la Verdad te lo permiten_ allí sí_, nos dicen, y hay una cancha dibujada institucionalmente por los suplementos de cultura, y la academia, y otro tipo de prejuicios.

O no nos dice nadie nada, simplemente existe esa cancha.

Pero hay ámbitos, también históricos, institucionales, cambiantes pues, en los que algo que allí se diga se inviste de Verdad, el periódico, algunos programas de televisión y algunos libros.


No haremos aquí, hoy al menos, una historia de las marcaciones de canchas ni de cuales son los ordenes de los discursos.

Simplemente rodeamos el tema, ligeritos, inexactos, para arribar a una zona mestiza, de mezcla, impura....

Nos gusta lo mezcladito, el mestizaje.

Una zona bien porosa, de mucho intercambio, es el ensayo.

Hay ficción en un ensayo?

Hay verdad en un ensayo?

Tal vez esa escalera ausente formaba parte de un ensayo, y no de un cuento, entonces, es una mentira? O sigue siendo una ficción?

Y toda esta voltereta nos trae, nuevamente, a nuestra trama preferida, el lenguaje.

Hay lenguaje, hay estrías, hay ficción.

Y Hay mentiras! Naturalmente, pero esas no tienen que ver con lenguajes, si no, mas bien, con los sujetos que sostienen a los lenguajes, quienes sostienen a los discursos.

Pero, en el periódico, en el Clarín por ejemplo, se puede separar de alguna manera una inexactitud, una ficción; de la mala fe, de la mentira intencionada?

Podríamos hacerlo?

En un libro de historia, que circula entre los lectores de historia (cuánto mas serios peor!!!!!!) como verdades con mayúsculas o bien como la búsqueda de aquellas, sería sospechable hablar cómodamente de las ficciones.... inclusive sería dificultoso nada más que con argucias teóricas, o con paradojas en el nivel interno al lenguaje y su modo de funcionar.

Más bien esto último sería aplicable a un texto científico duro, en el cual incluso se prefiere algún tipo de lenguaje simbólico otro para eludir precisamente cualquier cancheriada teórica de cualquier mamarracho que venga a correrlos con la vaina de la ficción y del lenguaje en sí.

El lenguaje es complejo, poroso, mestizo, harían bien en desconfiar de él los historiadores, y también los periodistas, los psicólogos, los sociólogos, pero sobre todo nosotros, que no leemos lenguajes simbólicos, apenas sospechamos su existencia, leemos mas bien el liso y llano, el de la ficción y el de la truchada y el de la mentira.

Vayámonos con la promesa de ahondar en otra oportunidad, y con esta afirmación, antigua: digamos que una vez, toda la Verdad con mayúscula de los griegos (la convencional, la histórica, la que cambia con cada época, con cada episteme) esa Verdad se estremeció con una sola afirmación “ miento”. “Hablo”

Poniendo a prueba toda la ficción moderna, poniendo blanco sobre negro que la sinceridad del griego al afirmar Miento, es comprometida por el contenido de la afirmación, es decir, se puede estar mintiendo al hablar de la mentira.

Todo esto, mas largo seguramente, es más que un problema lógico insuperable, que lo es, sino la consecuencia de un hecho puro, simple, practico y que conviene no olvidar para deslindar mentiras y verdades: el sujeto hablante es el mismo que aquél del que se habla.

Y allí, es muy tranquilizadora la afirmación Hablo, ya que uno dice hablo y uno mismo empieza allí mismo a hablar, y es lisito, uno habla.....
Diferente es decir miento, allí, uno, esta paradito justamente en un vacío.

Aquí decimos, entonces, este es un programa de ficción.

Bienvenidos.

DL

18.6.09

Las palabras y los tonos


Las palabras tienen tono

Conversar es darle entonación a las palabras, palabras que arrastran conceptos

Conceptos con la valija llena de sus idas y vueltas, con su historia

Es cierto que uno escribe pensando en los conceptos aunque los escritores buscan una voz

Buscar una voz

Es más sencillo hablar que escribir con una voz, en el sentido que aquí perseguimos con respecto al tono

También hay melodías, frases buscadas melodiosas, mas bien pertenecientes al género canción

Pero el tono de las palabras significa.

Más allá de la carga conceptual y del diccionario, la palabra dicha, significa.
La entonación otorga significado

Los textos pensados solo para ser leídos, estos es, pensados en la inteligencia de no ser leídos en voz alta, ante un público

_nada impide luego leer cualquier cosa, incluso una formula de composición química de, se me ocurre un champú, sin que se me ocurra ahora de ningún modo algún para qué_

Decimos leer en vos alta, o decir sin más

Decir, al fin y al cabo, más allá de un machete, y más acá, preferiblemente más acá, de la improvisación.

En la política, en el despliegue de su discurso en lo mediático, y, mayormente, en la plaza pública, la palabra, vilipendiada, vaciada, tinellizada, peligrosamente ninguneada, la palabra del político digo, retorna en el tono, en la entonación.

Hay palabras en el lenguaje mismo, más aún, en el lenguaje cotidiano, que su uso, que el uso dado las hace transparentes, invisibles, no digo muertas; esa es otra historia.
Hablo de términos cuyo uso y abuso va corriendo el concepto, va corriendo de lugar en la valija, y hasta va cambiando de bolso, y algunas, apenas si se arrastran en el bolsillito de una carterita

Retomo, disperso_ de eso se trata aquí_ la entonación que da sentido, que recarga los conceptos, que hasta a veces re-nombra a las cosas, ponen en primer plano una voz.
La voz en el político tiene que re-significar a las palabras.
Nuestra voz en el aire intenta apenas discurrir, buscar, jugar.

Modelo

País

Crisis

Gorila

Corrupción

Peronismo

Cómo se juegan esos términos, existe algún modo de salir de un contexto, y una entonación puntual, y siempre desplazada, y siempre referida, y siempre en conflicto?

Tal vez eso, el conflicto es lo que le da vida a un término, independientemente del uso impropio, o desacertado, o remanido que vaya arrastrando tras de sí, en la valija _ en este caso uno imagina una de esas con rueditas, no?_

Por qué una asignación familiar por excluido, y por hijo de cada familia que padeció las consecuencias de esta película macabra que empezó allá con la dictadura terrorista de 1976, siguió con el gorila inepto de Alfonsín, que re-significó e instituyo estructuralmente el gobierno gorila, liberal y eficaz en su desfachatez de Menem, que culminó el gorila pusilánime y asesino de De la Rua , y que justifico el absoluto crecimiento clientelista del aparato de la provincia de buenos aires de Duhalde.

Bien, por qué una asignación que acabe de una vez con el más allá de la línea de pobreza, tiene que ser una propuesta que no salga de un gobierno Peronista?

Qué tono ponerle a esa pregunta?

Las cosas, las palabras, y los tonos

Los conflictos de las palabras son siempre políticos.

El tono de servidumbre de, por ejemplo, los periodistas de América reporteando a su jefe De Narváez, es absolutamente más político que las caras más o menos irónicas del gordito de turno de dichos programemos, ironizando con algún desliz o inseguridad tonal del entrevistado del gobierno nacional de turno.

La mirada y la actitud servil son absolutamente elocuentes gracias al tono, la entonación in-disimulable de estos esclavos.

_Se recomienda ojear la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel escrita por Kojeve_

Decimos también que en medio de una batalla tan atroz, tan tremenda como la que se juega en el fondo de esta campaña, no es momento de medir tan finamente los conceptos como con la pregunta recién formulada de la asignación familiar universal, ya que si los aliados son los intendentes del conurbano, intendentes los cuales tienen el absoluto control del asistencialismo, no es un buen momento, éste para exigir aquéllo, en ningún tono.

Ningún tono tampoco hay para darle a ningún concepto que intente explicar al peronismo de la capital, absurdo, inexistente, disgregado, en retirada, que hay que votar a Heller....
Es cierto, en medio de una pelea en la calle cuando lo que esta en juego es saber si retrocedemos una década o no, parecen tonos menores, Heller, asignación universal, reventar las reservas si hace falta, pero, después de todo, luego sí: hacer un poco mejor nuestras vidas.

En medio de una pelea, en la esquina, en la oreja, en la espalda, los golpes duelen, pero el tono del combate no permite medir intensidades, si una te da en el hígado y te deja sin aire y te dobla, no hay tu tía.

No hay que retroceder una década y caer en medio de esa película macabra, pero, tampoco hay que sacar las palabras del conflicto, una semana después de ganar, por los puntos que sean, hay que dar un sentido propio, un tono actual y vital a saber y como modo de ejemplo: si se sientan arriba de la plata, o de la soja, junta nacional de granos, nacionalizar y si joden mucho, expropiarlos!

Asignación universal para la pobreza a la manera nuestra, pero sin falta, cueste lo que cueste, ir a fondo en serio, y seguir en ese tono, ensanchar lo que hay que defender, dar un color propio a las palabras.

Si eso no ocurre, toda la pelea, toda la batalla, todos los golpes recibidos se perderán, una vez más! en el largo tono monocorde de lo que pudo haber sido.....démosle algún valor a la palabra Peronismo, uno que huya rápidamente de los múltiples rellenos a los que fue y es sometido el concepto, y de verdad volvamos a cambiarnos la vida.

O dejemos la palabra en paz, en nuestra enorme y amplia y exquisita y generosa valija de tono variopinto y seductor. Y sí, sí, nacional y popular y bla bla bla.

Tenemos la chance aún de levantar la voz, y de hacer caer todo el peso que la palabra contiene.

Llenémosla

Y luego digámosla, sí, en el tono que prefieras


Bienvenidos.


DL

4.6.09

La paciencia de la idea

No está tan claro

A la gente le gusta pensar, y hasta creer que hay cosas claras, pero no.
El ambiente es espeso, turbio, oscuro, sucio

_atención, es una suciedad más bien de visión o de cognición, no arruguemos fácilmente la nariz: puede oler a perfume de bebe_

La idea, aunque a veces estalla luminosa, brilla, pero al poco andar se enreda, oscurece, al menos en el intercambio con su despliegue en el mundo mengua en esplendor...

Recordamos el brillo aquél, melancólicos, pero el brillo es algo que sucedió, y todo esto, brillo, pérdida y turbación, brillo menguante y melancolía casi del presente, de un inmediatísimo pasado.......la explicación, la descripción, o el recuerdo mero, provocan la ilusión _o pretenden ser lisos, claros, sin embargo, cualquier comunicación es opaca.

Y al fin, el lenguaje.

El lenguaje tiene estrías.

El nuestro, el que hablamos, el que oímos en la tele el que leemos en un libro el que escuchamos en la radio; el del amor el del odio el del pusilánime y el del valiente.

La comunicación es opaca, nunca transparente. Hay allí una luz, una puertita a la ética, pero antes bien, el modo, la abstracción en sí, la estructura del lenguaje, económica, hasta trivial, baraja y reparte y propende a que todo sea muy claro.

Y no está tan claro

Un micrófono en el medio y reportajes, gente, artistas, pensadores que nos interesan, una charla por que sí, el programa está clarito!
Pero, hay estrías: de qué se trata el programa?

La va de gente que promociona un espectáculo y ustedes charlan mientras le hacen propaganda y nada mas?
(Oscurece, entonces, aquél primer postulado)

Tal vez el programa pretenda ser un espacio de libertad para hablar de gustos y de tendencias y hasta, tal vez, sea la paciencia de la idea, esa del brillo, esa que siempre es de otro, pero, dentro de una charla amena y distendida ....

Sin embargo, atención, el programa, apunta demasiado gravemente, prometedor y luego no, se diluye, se va, como el agua en el agua, de qué se trata al fin de cuentas ?

No esta tan claro

Es probable que se trate de diferir
En el sentido más bien doble de buscar una diferencia y, además, de diferir en el tiempo, escaso tiempo que entra en lo que llamamos una hora

No es nunca claro

Diferimos la parte del brillo de la idea hacia el futuro
Nada melancólicos!
Con lo cual suplimos la escasez de ideas hacia atrás y en el presente, por una promesa

Promesas

Y mientras tanto declamamos: no hay transparencias, el lenguaje es oscuro, nada es liso, y huimos rápidamente de todo psicoanálisis

_al menos de todo psicoanálisis así, en camiseta, más bien chanta, cuando invitemos alguien que del tema reconozca mejor algunas zonas oscuras, enbuenahora_

Aún así nos atrevemos: hay deseo

Diferimos, la transparencia del contenido del programa, ponemos en juego nuestra hora de libertad, y la única condición es la de que sean nuestras turbias palabras, nuestras oscuras lecturas, y nuestras opacas opiniones (cerremos este ventiluz ético rápido)

Exordio temporal, parece hasta de aquí y de ahora, y sí.

Esta hora hoy será sin invitados, esta hora hoy será de uso específico de nuestras mínimas ansias.

Promesa, no más.

El aquí y el ahora esta plagado de dudas, no vivimos dentro de un exordio atemporal y de prístina claridad, estamos inmersos en medio de la reedición de odios y reivindicaciones nunca olvidados, siempre en un sordo combate subterráneo, siempre traicionado, oscura, misteriosa, implacablemente soterrado, el cual de vez en cuando, sale a la superficie, provoca chispazos y cortocircuitos en la chatura general y genera enfrentamientos nada literarios.

Nada nos impide hablar de Derrida

Nada nos impide hablar de nosotros mismos y de nuestros ombligos.

Nada nos impide hablar de las elecciones que se vienen y de los odios que nos atraviesan.

Nada nos impide ser desparejos

Nada nos indica que haya una respuesta acerca de hacia dónde va el programa, ni por qué a veces, como rezó en el blog esta semana, sea una cagada.
Todo es turbio, incluso para aquel que critica escuchando, y hasta escribiendo!

Entonces hoy sin invitados

Hoy, bebiendo

Hoy entre nosotros, solos, y actualizando el diferir

El brillo, viene después, es una petición de principios casi, mientras tanto aquí estaremos por las dudas.

Una vez un poeta me dijo hablando del peronismo y de las minas ( es decir, conversando nomás)que si vos estas enamorado, pero enamorado en serio, de verdad_ rellénese para cada quién la palabra correcta, estamos hablando de alguien que no sabe ni puede ni quiere controlarse_ bien, decía el poeta que si vos estas enamorado de una mina, de la mina mas linda entonces, y una vez, después de remar y remar y de practicar con cientos de partenaires al solo efecto de prepararnos para ella, y entonces, una vez, un día, le sacas una cita, esto es, le arrancas una hora y un bar, ponéle, entonces la podes esperar toda la vida.....

Toda la vida, nosotros, estamos esperando que se complete, al fin, nuestro afán.

Nada es tan claro

Diferimos la promesa

Acá estamos, sentaditos en el bar, esperando.....

Mozo, una Hesperidina por favor!

Bienvenidos

DL

29.5.09

Certezas, más o menos.

Hay la certeza

Pero hay una zona gris, mediana, liviana, a tientas, no necesariamente a oscuras.
Hay, entonces, lo cercano, el sucedido, el comentario, lo aproximado.
Sin embargo, hay certezas.

Y precisamente como esto se va enderezando hacia lo gris, hacia lo”mas o menos”, hacia el “ponéle”, parecería, pues, arrancar paradójicamente, con respecto a las certezas, y sí, tal vez, aunque no suena completamente cierto, y ya que lo hemos sugerido, hay certezas. (Hay?)

A ver

El ripio fuera de toda medición viene con el salvoconducto de lo intangible cuando no, la mayor de las veces, de lo no falsable, lo incomprobable; según a cada quién le convenga, de acuerdo a su vez, en qué contexto se desarrolle la conversación, el relato, la crónica, el chisme. Se sabe que un político en campaña se rige con una vara que no le regalamos fácilmente al científico.

Se sabe que desde hace unas décadas para acá, cuando el autor muere o agoniza o lo liquidan._ aquí, vemos, no hay certezas, pero, atención, las hay_ sabemos mas o menos por esas fechas también que cada discurso tiene sus propias leyes de tránsito: el científico, el periodístico, el universitario, y hasta el chisme, sí.

Hay certezas, hay pruebas, sí, y sin embargo, también hay el sucedido, el comentario, el algo así, mas allá del lugar de funcionamiento, y de su extrapolación, todos son utilizables.

No sé, no sabemos, si es con entidad de discurso propio, ya que es un modo de funcionar mas que un género, y, aunque desconfiaremos seguramente de un médico si dice...” debe ser el apéndice, póngale, o mas bien el páncreas, pero por ahí anda nomás....” No nos cae mal cierto aire mundano al hablar de algún libro leído, o un país visitado con cierta calculada vaguedad.

Hay certezas, entonces, y uno puede eludirlas irresponsable y hasta convenientemente, y también puede aprovechar y enriquecer una conversación, una crónica, con el matiz de lo aproximado, de la referencia sumamente general, el tono de color, más bien el valor de un tono en la paleta sospechosamente vaga del modo conversado.

No falsable

Uno puede tener la precisión de Borges al desarrollar un relato, y también como él arrancar en la mayor parte de los cuentos a partir de un “sucedido” de un “me dijeron” o le dijeron a tal o cual, o un _en un libro del cual solo se conserva media pagina”....que son del tipo “me dijo un cuñado, o una vez escuche...

Allí, en lo literario, en la ficción mejor, nadie pedirá certezas, es más, es el lugar en el cual nos vamos específica, lisa, llana, y gozosamente de lo falsable.

(Una adversativa más) pero, hay certezas.

Nombré un escritor muy preciso, baste desarmar la estructura narrativa de cualquiera de sus cuentos para notarlo, y, a su vez, apoya su precisión en una vaguedad argumentativa.

Estilo. Voz

Lo cité buscando restablecer aquél comienzo paradojal, el cual nombraba la certeza recurriendo a lo aproximado, al comentario vago.
Charlando, escribir lo conversado, o mejor, escribir como sí se tratase de una charla, pero, ojo, escribir.

Hablando uno recurre mucho más claramente a este modo de funcionar, ya que en la charla cuanto mas referencia vaga, cuanto mas valor se exponga al final del cuadro, en fin cuanto mas sucedidos adornen el relato que compondrá el cuadro, éste tendrá más tonalidades, mas luz, y hasta más complicidades.

Hay certezas, y hay ponéles, hay también másomenos.
Es cierto, lo cierto es grave, serio, y lo aproximado es más bien leve, flojo.

Aquí, en el tono conversado, seremos borgeanos, sin lo difícil que nuestras insolvencias hacen de eso, pero sí apoyaremos nuestros codos en ese mismo mostrador: sin certezas, pero sabiendo que las hay...

Como las brujas.....

Bienvenidos


DL

22.5.09

Deriva

A la deriva

Estar a la deriva es más bien una sensación aunque puede ser un estado, una realidad.
Lo cierto es que se presta a la alegoría fácil, la metáfora sin vuelo, en el sentido de alguien que no sabe dónde ir, o, más bien, ya no le importa.
Uno esta a la deriva en la vida o en un momento de la vida en el momento en el cual convierte en metáfora dicha situación, la que fuere;

ya que estando a la deriva en cuanto tenga de real esa acepción, en cuanto también de real contenga el término, se puede, también, perfectamente estar al mando de esa vida y más, uno puede estar dominando gozosamente esa deriva sobre, por ejemplo, una de esas colchonetas inflables sobre una apacible pileta

apenas moviéndose a partir de un lento movimiento de los dedos de la mano sobre el agua a modo de sutil impulso
_ de una mano, la otra, lo sabemos, sostiene un también concreto vaso de Fernet_

pues aquel supuesto momento en la vida de alguien perturbado y sin saber para donde disparar, al cual se le suele llamar deriva...fulano esta a la deriva, a la buena de dios.....presupone una hecatombe previa, o una nada previa, al fin, si algo así ocurre allí aparecerá la palabra para coronar a quien luego de naufragar queda....a la deriva

Deriva, a la deriva, a la buena de Dios, se dice.

Extraño

Estar a la deriva puede acaso parecerse, metafóricamente

_ ya que uno en la deriva gustosa de un placer no esta tanto a la buena de dios como a la buena de quién sabe de qué manos gentiles_

metafóricamente decíamos, sin rumbo, acaso, muchas veces (empeoremos esto de una vez) un naufragio sentimental....
Deriva, metáfora fácil, naufragio. Naufragar.

La deriva del pensamiento puede recorrer caminos venturosos que no solamente conduzcan al infierno. Incluso si allí amaneciese uno luego de ser arrastrado por algún oscuro viento de cola ,en la deriva de pensar, no resistiría el juego de palabras.

En el infierno no se naufraga.

La deriva de pensar puede llevarnos por suntuosos y horribles caminos, y allí uno no está tampoco a la buena de dios; la suerte parece estar echada en la deriva del naufrago, pero en la deriva que uno arma, la que no se deja meter en la metáfora fácil, en esa deriva uno es quien de algún modo echa los dados.

Suerte echada, tirar los dados.

Ya que estos sonidos nos trajeron hasta aquí, optemos!
Nos gusta la deriva que no se cristalizó en metáfora, somos de encarar sin red, tenemos pretensiones de orden y de respuestas ciertas, y hasta de ensayo!

A la deriva nomás

Sin embargo, no a la buena de dios, no a la cristalizada, no a aquella que remite al naufragio, a la de la suerte echada, no!
Deriva de relacionar libremente, de construir con rigor para asociarlo simpáticamente, tirando los dados.

Y aquí elegir por que sí, deriva sin metáfora, sin naufragios, deriva sin salpicar, sin embromar, pura colchoneta con Fernet, puras manos gentiles para el goce. A la deriva

Derivas, pues, en plural.

Crear la ilusión de elegir, es, ya, elegir.

Que a uno le llame la atención una palabra y la no coincidencia de ésta, frente a ella misma, pero en su versión metafórica, y tirar allí los dados...

Y hablar

Eso es este comienzo, eso es tal vez la radio, hablar, deriva, pero no a la buena de dios, no como una facilidad, sino como un ajuste de cuentas con los deseos, con las palabras, con los sonidos.

A la deriva. Y en la radio.

El naufragio aquí, viene después.


Bienvenidos
DL

15.5.09

Tomar la palabra

Hoy nos metemos dentro del aire y un aire que solamente hace tres palabras, cuatro quizá, estaba lleno de ese grado cero de la arrogancia que significa un comenzar, o, lo que es peor, de un tomar la palabra en medio de una solemnidad ritualizada.

Tomar la palabra

Arrogancia de la forma misma de los discursos de este orden, a saber, de los que hay un comienzo, un empezar y una audiencia (ningún lugar mejor para la palabra (audiencia) que el aire de una radio) uno preferiría darse ya por empezado, o mejor, como continuador de un comienzo ya olvidado de sí mismo, ser una voz sin marca que avanza, zigzagueante, entre un murmullo ya empezado y meterme, meternos sin el choque, sin el borroso rito que provoca todo inicio.

Siempre es temible tomar la palabra, es preferible meterse subrepticiamente, sin ser advertido, así, con ese deseo comenzaba la mejor clase inaugural cuya trascripción haya leído (de Foucault en el Colegio de Francia) y que recrea mi piel de gallina toda vez que de un inicio se trata y me enfrenta.

Y es temible, desde luego; a menos que, o sobre todo cuando (diferencias) uno no interprete sus hechos, sus circunstancias como estéticas de la existencia, como artes del vivir y sí, suena grandilocuente, no ayuda el tono de Arte con mayúscula a suavizar un comenzar, e iría en contra de esa supuesta ansia de neutralidad, pero no es más que una petición de principio disimulada, convertida en murmullo artesanalmente, artísticamente, hacer con la vida una obra estética no equivale a pedirle al mozo la pizza como Góngora ni tomar el bondi dando saltitos como Julio Boca, no.

No será así para nosotros, aquí, del mismo modo que romántico no será un señor cantando boleros.

Una pareja, una amistad, una subsistencia en un trabajo, vestirse, el sexo, jugar un partido de fútbol y hasta un programa de radio pueden ser expresiones estéticas. Arte

(Mínima nota al pie: no lo son en sí, ni vestirse ni mudarse ni comer, ni el fútbol es arte en el sentido que aquí, en estas frases, le estamos dando; está en nosotros, si jugamos, si tenemos sexo, y hasta si cortamos el pasto tomarlo de esta manera o de cualquier otra, o, y más aún, de ninguna)

Tomar la palabra

Y estar en el aire entonces y plantearnos el por qué
Por qué de este lado del micrófono siendo que no vivimos de esto, en el sentido de hacer dinero, ni en el de papear; por qué.
Por qué de este lado del micrófono?
Pregunta que tiene su ilustre antecesora de Por qué algo en vez de nada?

(Pregunta parecida a toda metafísica, esto es a la filosofía primera, ese pensamiento consagrado a interrogarse acerca del primer principio y de la primera causa)

Pregunta que luego de mucho andar, de Aristóteles para acá, se ha reformulado dado que todos los intentos modernos de desembarazarse de la metafísica, creo, no han hecho más que subrayarla, sin embargo se hizo necesario reformularla dado que esa pregunta de por qué algo en vez de nada, obliga a presuponer aquello mismo que se intenta explicar.

Entonces por qué tomar la palabra, por qué la radio?

Tal vez porque sabemos de lo temible de tomarla cuando nos involucra con nuestra propia estética de la existencia, por la gran tensión que nos lleva emisora tras emisora

Por el miedo regocijante

Por el deseo que empuja sin parar

Por la necesidad voluptuosa

Por todo eso sabemos lo temible, y por esto mismo y más fuertemente aún sabemos, que no podríamos dejar de hacerlo.

Bien, ya pasó, con estas ultimas palabras termina este exordio que será el origen, el comienzo, ese algo. Vago, ajeno. Ya murmullo, pronto olvidado de sí….y luego, ahora mismo, el silencio del murmullo.

Bienvenidos.
DL