20.11.08

Eras

Eras

Hay eras y eras.
No nos referimos a la señora celosa, una diosa por cierto, no nos referimos a Hera con hache, aquélla, la mujer de Zeus.

Eras, sin hache entonces, que empiezan y que terminan; que duran tanto hasta ser alguna vez capa geológica, y otras mucho menos, más bien breves, años, ciclos, o meses incluso.
Las hay más efímeras, aunque habría que analizar qué duración debe tener una sucesión de aconteceres como para denominarlo “era”. Convengamos en que al hablar de eras, convencionalmente intuimos de qué hablamos, más allá de definiciones y de análisis de entre casa.

Hoy empieza oficialmente una era, la de Diego Maradona en la selección. Maradona al frente de la selección en tanto Director técnico. Y termina otra era, la de Alfio Basile, aunque terminó contra la selección de Chile, la selección de Bielsa, hace un tiempo cortísimo, acá nomás, la noche de la paliza táctica mas evidente de los últimos tiempos, y de las últimas eras.

El fútbol es un entretenimiento, una burla a los problemas reales de un país, de un pueblo; algún trasnochado y revolucionario a la violeta hasta podrá aun hoy decir, sin pudores, que es una suerte de opio de los pueblos recontraposmodernos. Puede ser, cómo no.
Aquí, en este espacio humilde, y con todos los matices que se requieran, el fútbol es un tema importante.
Es muy importante en términos culturales y hasta, e incluso, de vida, absolutamente productor de sentidos, refleja pero refracta, ideológico duro; por lo cual comprendemos absolutamente su manipulación y todo intento de cooptar todas sus implicancias en términos de beneficios políticos; es decir, nos es de suma importancia por eso mismo, y porque es una expresión riquísima y proteica, y además porque nos gustó jugarlo, y además porque no necesitamos que nadie nos venga a decir si es más importante el amor o el conocimiento o la lealtad que el fútbol.

Lo sabemos.

Lo sé, tal cual como sé pararla de pecho y antes que caiga darle al ángulo.
Se sabe, o no. Sin doctrina, sin estructuras ni infraestructuras.

Pero, eras. No es un apocope tanguero, eras......

Es una etiqueta para detonar cuestiones importantes, o más bien que nos importan.
Nos importa Maradona, la selección, y los ciclos en el fútbol. Y nos importan las eras en los gobiernos.

La era de la Alianza duró más bien poco, poquísimo, no siendo óbice para que la recreen, o lo intenten nuevamente hoy, Carrió, los radicales, y algunos colgados como el ex kirchnerista cordobés Juez....ni siquiera hay un Chacho Alvarez para putear!!! Evidentemente no importa lo breve y lo nefasto de lo vivido, hay más memoria en el opio del fútbol evidentemente que en otros ciclos...

Se terminó una era en el gobierno habiendo salido oficialmente y para no volver el compañero Felipe Solá?

Pino Solanas, me apena, gente así debería coincidir, con matices, críticamente, tal vez con rispidez, pero compartir espacio con nosotros. Felipe Solá es más política pura, también me apena, pero además, me insita, me mueve a pensar oscuramente.

Está claro que lo que quedó afuera del gobierno nacional del PJ se juntará en derredor de él, no los veo, por demonios que sean! blasfemando con la nueva alianza......y naturalmente allí hay cosas feitas, sin embargo, no nos equivoquemos, no seamos ciegos adrede, no seamos los peores sordos; con Solá sucede otra cosa.

Es pronto para vislumbrar exactamente qué; aunque con el resultado del lunes es más bien fácil ser opinólogo, entonces conversarlo antes, conversarlo hoy tal vez sea hacer política, o, más humilde y acorde con nosotros, sea ser honestos.

Es políticamente correcto decir esto al aire aquí?

La era K, encerrada, en medio de una crisis violenta, enemistada, más allá de una victoria pírrica en el 2009, puede continuar como proyecto?
Puede sostenerse algo nada más que en la inteligencia de que la oposición es horrible?

Así las cosas parece que alcanza para remar hasta el 2011.... Honestamente está bravo.
Bajo estos interrogantes es que me planteo si el comienzo de la Era de Felipe Solá por afuera del FPV no dice algo más, aparte de señalar la debilidad de alguno de los residuos de los que, naturalmente, hará uso mitad para existir; pero, K o la nueva alianza, no suena a poco? Realmente la esperanza es que no armen ellos, cuando fue que ocurrió esto?, si la pregunta se pudiese congelar así, K o la nueva alianza no hay dudas.
La duda que planteo es si se puede congelar arbitrariamente una escena como esa, o si más bien hay que tomarla cuando está.
Las cosas se están moviendo.

La era Maradona empezó bien, sin rarezas: un equipo bien parado, cuatro, cuatro, dos, jugando por afuera, ordenados. Simple. No fácil como disponía y mal informaba antes el Coco Basile.
Simple, es muy difícil.

Y de eso sabe el garante.

La selección, Maradona, una idea, muchas estrellas, tomarse esto muy en serio, toda esta era, tiene un garante. (Finalizaremos el exordio con la garantía).

Felipe Solá, más allá de que el gobierno nunca lo sintió propio, más allá de que siempre lo sospechó y lo sintió duhaldista, más allá de que aún adentro y al lado era imposible de neutralizar, y más allá de celos personales que lo hay , mamá mía! hasta en un programa de radio, imaginemos allí arriba!
Con Solá, creo, se jugaba un poco a la política, al futuro, a lo estratégico, más allá de lo táctico. Estratégicamente, que Felipe se vaya es un dato importante a tener en cuenta hacia el futuro, hacia lo qué vendrá.
Una vez caído, si cae la coyuntura táctica, es decir, una vez talado el árbol, esto es, cuando el bosque, todo, esté ante nosotros, esto que para mi comienza ahora, esta Era de Solá fuera del FPV, significará, o sea, cobrará significado. Mejor aún, habrá significado el comienzo del final verdadero y real de otra Era.

Estamos diciendo esto en una radio K.
No somos ingenuos, ni nos hacemos los sorprendidos, creemos que el supuesto fin eventual de esta era k, representará retroceder 30 años por lo menos, o más; es por eso tal vez que tratamos de entender, y trataremos de componer la mejor estrategia posible para que nuestros anhelos, y nuestras ideas tengan una continuidad más allá de la suerte táctica del gobierno actual.

Y esa forma y esa estrategia es Peronista.
No dudamos al respecto.
Nada

Es peronista, o no será.

Por eso una pieza casi expulsada como Felipe, es, y conviene decirlo hoy, y en las circunstancias del gobierno en esta crisis, un error estratégico del calibre y la ingenuidad del partidito que el Coco Basile le planteó a Bielsa, quién, con un equipito absolutamente menor, le enrostró que no alcanza decir que se es mejor, conviene serlo. La paliza táctica no será olvidada así nomás.
Basile renunció.

Maradona, empieza bien, no me refiero al triunfo, hemos aprendido hace muchos años con el Garante, que los resultados en los amistosos no interesan, allí importa lo estratégico, el futuro.
Interesan solo los porotos. Y los porotos son las finales en un campeonato del mundo. Llegar a dos dan crédito al Garante, que como al General, lo que viene luego, lo optimiza, y sin embargo pone en juego los logros.

Desde aquí abogaremos para que éste error estratégico no sea realmente el comienzo real de un final anunciado. Insistiremos en estrechar lazos con los peronistas (nos gusten o no) y rescatarlos del lado oscuro. Los de la nueva alianza son el enemigo, no podrían ganarnos ni haciendo cola con las cacerolas, ni juntándose todos hasta con Macri...... Muy bien, pero tan seguros estamos de partirnos?
Realmente creen que Felipe Solá es Rodríguez Saa? O el Menem de hoy? O solo desean que lo sea....

Eras,

Maradona, y nuestro deseo, nuestras ideas, las discusiones con el garante de por medio, vuelven las batallas futboleras, los menotistas, derrotadísimos, no tolerarán la humillación garantizada de otra final, ni aún de la mano de Diego, no. Pero se hablará una vez más con muchos sentidos, se tomará partido.

Eras,

el gobierno envalentonado hace como que no importa que Solá huya con los muertos vivos. Y yo lo dudo. Es un error, deberíamos discutirlo, deberíamos patalear ahora, no sobre la leche derramada. Ya que alguien será responsable de que en la vereda de enfrente se sumen más de los nuestros, y que se licue la raya que debería dejarnos de un lado con claridad, con la claridad con la que vemos en frente a Carrió.

La Era de Diego Maradona tiene un Garante, para bien y para mal, se llama Carlos Salvador Bilardo, y él será aunque innombrable, motivo de muchos barullos de aquí al mundial. Hay quienes dividen aguas, más allá de excelencias, como el mismo Maradona.

Hay Eras que se revalidan con sus logros, la garantía es el rumbo, las ideas, la memoria, la pertenencia, la adaptación, la capacidad de hacer política.
La era K tiene de todo esto un poco, y una deuda en cuanto hacer más de lo que se hizo, mucho más. Felipe Solá no tiene nada de esto, reconozcámosle más bien un fácil y camaleónico cambio de lugar habitual, solo tiene la capacidad de hacer política; sería injusto hacia el gobierno no plantear la buena o mala leche de tal política; sin embargo, y en la obligación de tomar partido hoy, y no con el diario del lunes, creo personalmente que a empezado una Era, nueva e importante con Felipe Solá, a la cual habrá que prestarle especial atención si somos coherentes y honestos: está claro que no es Macri, ni Carrió, la nueva alianza y la mar en coche.

Atención, la radio es K, yo respondo y doy la cara por la era en la que están incluidas nuestras ideas, sin embargo, la única garantía posible es Perón, de allí para abajo, mis limites son los de mi propia insolvencia.

Ningún otro, es decir, sin garantías.

DL

13.11.08

Aromas y colores (cachetazos)

Al calor de esta noche, con aromas.
El rancio del centro, después de una bochornosa jornada; el de unas madreselvas y unos jazmines del país al mediodía, más bien en el suburbio, y al oeste.

Huele mejor por la noche la madreselva, no sé bien por qué; no es poético, no.
Ciertamente uno percibe como un vendaval dulzón en el medio de la cara al acercarse, o al cruzarse con un viento que traiga, como un cuchillo debajo del poncho, toda su fragancia...Como una bofetada

Naturalmente, no es un carolina herrera y esas cosas, pero es.

Y hay otros, diversos, floridos, que insuflan matices, tonos a nuestros ánimos...
Y hay rancios como el antedicho del centro después del calor, y las calles en los barrios después de que pasa el camión de la basura, allí donde se apilaron esperándolo, queda, por un largo rato, ese olor feito que al calor del suelo concentró la porquería embolsada que, ya sin estar, no recuerda su estadía.

Recordar estadías, o recordar a los que ya no están por sus efectos.
Por los olores y los colores y los sonidos, por qué no, que se organizaron luego de su paso, o su presencia...
O, más bien, por las figuras que guardamos en nuestros ánimos al respecto.
Ni hablar del recuerdo de esas pieles de todas las chicas que, al compás del calor, se sacan las ropas. La lluvia se hace esperar, y nosotros, transeúntes acalorados agradecidos de tanta sequía, de tanto calor sin lluvias que lo calmen, sólo en estos casos se agradecen los efectos que las chicas ligeras de ropas que el calor indulta tienen sobre nosotros.

(bórrese cualquier intento de analizar si el estrago que las sequías estén haciendo en detrimento de todos esos muchachos que agradecieron al traidor su no positivo voto, como un acto fallido inconsciente de quien escribe estas líneas y bla bla bla)

Es absolutamente consciente.

Lo cortés, después de todo, no quita lo valiente.

Chicas, salud!

La cara, o parece ser que la piel, bueno, al menos lo que se deja ver de la señora Carrió en la televisión, único lugar en el que se la encuentra habitualmente _ parecería vivir en un estudio_ pensaba en el tono anaranjado de esa piel.
Aparenta cierta afición al sol, o, más bien a sus artificiales sustitutos. Lo cierto es que la presencia del tono anaranjado ha sido mas duradero que el tono siempre duro, siempre opositor, y siempre mesiánico, y siempre apocalíptico acerca de una asociación ilícita y esas cosas a las que nos vamos habituando, digo , ese tono, ese color anaranjado me quedó....no sé exactamente como, pero quedó.

Recuerdo aquél discurso insensato, absolutamente radical (en el sentido del partido centenario, de ningún modo en el sentido de radical en cuanto profundo y de raíz) ese que pronuncia De la Rua, antes de escapar con el helicóptero y dejar más de treinta muertos en unas horitas nomás; recuerdo, insólitamente, tal vez incentivado por este exordio de colores y olores, la palidez de esa cara. Una palidez más allá de la que sobreviene en un momento dado, puntual.
Recuerdo una palidez consustancial.

La palidez de un pusilánime.

El anaranjadito en la cara de Carrió es extraño, inasociable. Sin embargo, nos acordaremos seguramente con el tiempo, y más de los tonos anaranjados y de los posibles olores que despida al sacarse las medias (también es imaginación inasociable mía) que de toda la montaña de denuncias sin ninguna cosa más que voluntarismo y sin pruebas que vive gritando cada vez que se le instalan los micrófonos.

Lo cierto es que el daño que intenta provocar huele más bien feo, como toda esa basura puesta al sol de hoy por la tarde, con este calor. Huele feo

Hoy en esta nochecita sin Juli, sin fragancias, sin estímulos en la mesa, nos atendremos al recuerdo en nuestros sentidos de los olores, sabores y vistas,que perviven en los espíritus más perseverantes, en los que aún entre tanta basura y calor, entre tanto mal olor, todavía nos dejamos cachetear una noche cualquiera, por una madreselva traperas.

DL

7.11.08

Abramos juego

No cometamos a nuestro modo el gesto cobarde y torpe que claramente vemos en ellos, problematizemos nuestros prejuicios, incluyamos voces divergentes, discutamos sin cerrarnos; es bien claro que hay límites, si estás en contra de algo, lo estás; hay posiciones ideológicas, pues bien, aprovechémoslas!


Aprovechar

Qué sentido tiene sostener una practica. Es decir: alguien habla, y hace cosas con esa intervención, funciona en lo real _lo real con minúscula así, sin oscuridades lacanianas_ pero lo que uno dice no es uno. (Una grandísima discusión para algún otro programa, anotemos) es decir, uno no es lo que dice, y sin embargo, alguien sostiene esa practica discursiva.
Una gotita de silencio

Es cierto incluso en el trafico de textos, de blogs, de literaturas combativas que se dan en diaritos y revistitas, etc. Las batallas se dan allí entre textos, electrónicos y de a pie, digamos, por usar una imagen no muy descriptiva, y aún detrás de ese magma de letras invertidas en el espacio hay, debe haber alguien, sosteniendo esas practicas.

Vuelvo al comienzo de hoy que es en verdad casi el final de nuestra charla del miércoles pasado, y me pregunto cuánto puede aportar uno desde aquí mas allá de ejercer nuestro legitimo derecho de patalear contra la decidida mala fe de Clarín, Tn, y los Manzano y los De Narváez y el resto de los dueños de los medios; e inclusive, rebeldes al fin (Je) comentar la falta de canales que el gobierno dispone para que nuestros esfuerzos simples, de ciudadanos a veces desinformados también, se presenten enmarcados dentro de algo mas general, mas abarcador. Antes de la digresión sin fin, retomo, qué puede uno aportar por esa novedad declamada, más allá de la guerrilla punto a punto y desde cientos de blogs, en los que nos repetimos en el asco.

Compartimos el hartazgo

Entonces, hay preguntas que trascienden las coyunturas, y no se separan de ellas necesariamente, sigue habiendo preguntas que hacerse, y gente con quién dialogar acerca de las diferencias. Un movimiento se nutre de las distancias, es decir, cuántas veces hemos preguntado, mitad en serio, por qué en un centro cultural, en una mutual, en ese tipo de lugares no había un curso de marketing, o de recursos humanos enderezado en cómo disponerse ante una entrevista laboral. Sabemos quienes nos hemos sometido a esas pseudo-requisas lo frágil que puede ser el límite del respeto, mas allá de las formas de urbanidad, es decir, y volviendo, conversemos con quienes producen empleo real.
Entrevistemos a quienes en una crisis se encuentran en veredas distintas, veamos si nuestra información puede ser puesta a prueba ante algún otro.

Ese otro con todos sus propios prejuicios, y no seamos ingenuos, no me refiero a la señora Carrió. La mala fe a ciegas a la larga o a la corta engendra violencia.

Más bien a algún tipo que con una pyme esté dándoles laburo a 20, 30 personas, en lugar de rajarse a vender soja, o sentarse arriba de la guita hasta que la situación lo favorezca.
O a un jurista, o abogado penal para conversar un poco más en serio acerca de la seguridad, y acerca de las garantías, o no. Y acerca de cuan progresista hay que ser o no, para opinar acerca de si es bueno a o no que un tipo salga armado reiteradas veces a robar. Y también, saber si es posible encarcelar a cientos de miles de personas con potenciales aptitudes para convertirse de amenaza criminal, a realidad, que es lo que parecen pedir estas marchas enardecidas.

Hay al menos medio millón de pibes que no laburan ni estudian, cuenta alarmado Scioli, como si el relato lo eximiera de responsabilidades.

El empleo real también puede darlo, y lo da, y cómo, el Estado en todas sus dependencias, sin embargo, el peronismo siempre trató de incentivar la producción y más allá de aciertos y errores, la clase media, a partir de la motorización del mercado interno mayormente se vio beneficiada en términos reales de esa política, que además de una fuerte política estatal propulsaba la generación de empleo privado.

No fue óbice para sumarlas a proyecto alguno.

Conversemos con los demás; entre una forma ideológica de pensar y la acción directa, hay la política; decía a cada rato Felipe Solá, cuando todavía podía haber un puente.

Traigámosla a esta mesa, traigamos además de la identidad, la divergencia.
Propongámonos desde aquí y mientras esto dure, discutir, enriquecer, soliviantar si es necesario nuestras ideas.

Soy partidario de poner a prueba las convicciones de primera mano.

Esto es, acerca de lo que nos pongamos a discutir, tratemos de ser nosotros los propietarios de la insolvencia, que no venga masticada, pensada, sentida, y hasta disfrutada o maldecida por otros; y a veces, cuando naturalmente alguien lo expresa mejor que uno, y antes, sobre todo antes que uno, y nos enamorémonos de ese tono, de esa magia forastera que nos encanta, sepamos, siempre, que en algún momento tendremos que ponerlo a prueba.

Claro que, paradójicamente, tal vez, nuestra propia vida y nuestra experiencia es la que pone en tela de juicio ese amor repentino por el brillo que estalló en esa idea muy cerca a nosotros.

Vale decir que no intentaremos convertir ni transformar a quien estará eventualmente en las antípodas.
Intentaremos enriquecernos y mejorar juntos quienes estamos entre las mismas certezas, y en las mismas dudas.

Abramos juego, convoquemos.

DL

30.10.08

Injusticia, inseguridad, y políticas

Responder como un cuerpo, como un todo, como un cuerpo despierto.
Si pinchan un dedo del pie... ups! caramba! el cuerpo reacciona al pinchazo, como así también si es la oreja la agredida, que el cuerpo todo no funcione disociado. Sería extraño ver la oreja protestar y quejarse sola, independiente.

Independencias.

Se pide, y más allá de la pasiva con “se” pedimos, y más allá del nosotros inclusivo, pido, para pensar, para armar un problema, para problematizar una cuestión, una independencia con lo previo, con lo ideológicamente organizado con anterioridad, cortar con lo que de conciente hay en el hecho de los juicios previos.

Prejuicios

Sabemos sin poner gesto grave que todos tenemos un pasado, una formación, una ideología; sin embargo un ejercicio necesario es desconocer el lugar de llegada al empezar a intentar organizar una problematización, que debe incluir la propia puesta en marcha, la propia competencia previa de uno mismo. Los propios prejuicios incluso.

Recurrencias opositoras, desde siempre pero desde el coletazo sojero hasta acá (nos resistimos a rendirnos ante la evidencia del triunfo del sector mencionado, es decir, en un terreno en el que jamás deberíamos volver a perder, en el lenguaje, quienes dijeron enfrentar al gobierno, y era enfrentar al país, y dijeron “campo” donde debía decirse soja transgénica) retomamos, en cada gesto del gobierno, en cada suceso internacional, en cada movimiento de los países vecinos, el tono opositor va tomando forma.

Tomar forma es flojo, es poco descriptivo a pesar del juicio anterior que nos induce a creer que dar forma a algo es una nota inteligible; por eso, mas allá del prejuicio, ese tono no tiene forma.

Aún no tienen forma...

Sin embargo ya es un cuerpo, entendido como ese conjunto que reacciona cuando sean pies u orejas son pinchadas. Les falta, invirtiendo todo pues, darse forma.
Y ahora sí, los juicios previos, la ideología, la derecha, los rejuntes, los fierros mediáticos, las buenas fes, las historias familiares, la desinformación.

Información

Enumeremos mínimos y aburridos: la 125; los aumentos a las jubilaciones regulados, dos anuales; cómo reperciturá la crisis, el indec miente miente miente, no hay fondos, las afjp al estado, para qué, los fondos parte II, y la estrella de siempre y siempre apropiada: seguridad.

La inseguridad me traía aquella reflexión del lejanísimo primer párrafo, tal vez del segundo. Se han juntado los mascarones de proa de la seguridad, el rabino peladito, el señor este que de padre conmovido solito y solo se vistió de falso ingeniero y de correveidile de lo peor del barrio, incluso ese señor de clase media Juan Carr creo, que lleno de buenas intenciones, y de amistades progres sirve tanto para un barrido como para un fregado (vivirá de esto?).
No es extraño, sin embargo, que cada gesto del gobierno o de sectores afines, sea respondido en el acto por una heterogénea bolsa de gatos malos, malísimos. Ya están de más los argumentos, y los principios, solo les queda el prejuicio mas vulgar, mas berreta, aunque provengan del norte de la ciudad.

Se justifica el enfrentamiento irreflexivo, que si bien no propone la oposición, al menos así se presenta desembozadamente en cuanto foro disponga, digamos si se justifica regalarles ese argumento, esa iniciativa, esa discusión acerca de la seguridad?
La entonación que devela el signo de pregunta viene a cuento dado que a cada propuesta y a cada acción de gobierno, acertada o discutible, ellos (llamémoslo oposición por llamarlos de algún modo) reaccionan, al principio por grado de gorilez, luego se agrupan todos dado que no es cuestión de quedar afuera de la queja, y perderse las luces de los TN de turno.

Reaccionan

Entonces si al calor de las reformas y de las decisiones en tiempos de crisis, y de todas las quejas de la oposición, a esa bolsa de gatos que sólo es unida por un espanto común, se le suman los reclamos acerca de la inseguridad, y del salvaje comportamiento de las capas mas golpeadas y sumergidas de la sociedad quienes a su modo están en guerra y

(nota al pie: a este señor que mataron y que levanto nuevamente polvareda entre los medios, la levanta porque es en San Isidro y era un ingeniero (ya no importa si posta o trucho) si matan a un empleado en Budge o en Haedo, allí mas cerca de Morón, probablemente no sea mas que parte de esta guerra de la que hablo, pero sin cámaras, fin de la nota al pie)

decía que esa embestida, siempre con los mismos argumentos de la derecha, o de esa clase media asustada, bien reaccionaria, alimento para mesas redondas en la TV bien sazonado, forma parte de ese conjunto que viene reaccionando como un todo desde siempre, pero desde la 125 para acá buscando destruir todo lo que odian. Y temen. Y todo lo que no se someta sin resistencia a sus intereses de clase.

Les preocupa la inseguridad.

Digo, me pregunto: por qué se lo regalamos, por qué no tomamos la iniciativa también allí, corrámosle el eje, hablemos de las medidas a tomar para que esta sociedad sea mas justa, para desarmar esta guerra sorda de la injusticia.

Desarmar esta guerra.

No les dejemos a ellos, a la oposición, esa iniciativa, y no solamente porque son de derecha y despiadados, y sus intereses tienen que ver con la propiedad privada y con que no los maten, y con su bolsillo insaciable. Por qué no tomar la iniciativa por el empleado de Budge, de Morón, y desde allí incluir la discusión acerca de la seguridad desde nuestra perspectiva, sin pensar que es un tema de “ellos”·, es nuestro! junto a las medidas que se toman, como el sacar a la luz el verdadero cometido de una medida y de una batalla en la calle en un acto, en el senado, y en los medios. Hasta con los vecinos y conocidos.
El tema también es nuestro

No cometamos a nuestro modo el gesto cobarde y torpe que claramente vemos en ellos, problematizemos nuestros prejuicios, incluyamos voces divergentes, discutamos sin cerrarnos; es bien claro que hay límites, si estás en contra de algo, lo estás, hay posiciones ideológicas, pues bien, aprovechémoslas!

Que no nos marquen la cancha.

La seguridad es un tema nuestro, porque es un tema político, no policial. Si lo partimos en derechas e izquierdas, nos van a ganar una vez mas aquí, en el lenguaje, más allá de que todos sepamos en este barrio, de este lado del mostrador, que todo preso es político.

No es así maestro...
(En el acto, Los redondos: Todo preso es político)

DL

16.10.08

Tristeza, a veces

Triste.

Arrancar triste sin estarlo es hacerlo ficción, y sabemos que ficción no es irreal.

El trabajo en dirección a un estado previo, recordándolo, inventándolo pues, nos vuelve a él, o nos empuja lejos.

¿Por qué no estando alegre recuerdo haberme alegrado, y no estando triste recuerdo mi tristeza pasada?

Según nos vaya en la feria.

La alegría es la cara opuesta, o mas bien lo feliz…váyase a saber. Sin embargo lo que me asaltó ahora, recién, es más bien la Acidia.

Fisonomías, tristezas, estéticas.

La acidia

Nombrando así a uno de los devaluados pecados capitales, más bien conocido como Pereza. Sin embargo Acidia es una sofisticación, edad media, edad oscura, pero a su modo sofisticada para construir constricciones éticas al servicio de un poder, divino, pero de un poder.

Hoy la pereza se ha devaluado en tanto mortandad capital, y en tanto pecado, y la acidia su acepción medieval ah dejado de tallar, sin embargo, viendo unos ojos a los que llamo tristes, me viene en presencia la vieja, aquella, la medieval Acidia.

La tristeza simple (no digo fácil), la de hierro, la provocada por un hecho de manifestaciones contundentes, concretas, irreversibles, no resisten desmenuces ni siquiera metafísicos. Pero la pereza a la vieja usanza, la Acidia, era mas bien una tristeza del animo, inconmensurable.

Tristeza de ánimo, así, literalmente.

Cuántas veces ese aire, ese tono melancólico traído por una música, por un olor, por una factura _ a lo Proust_ o, mas bien por nada, llamando nada aquí a algo mas complejo que la falta de materia.

Nada

Nada contable, decible, más bien sólo relatos de recuerdos, ficciones tal vez, como diría cualquier teórico literario con gesto de decir algo interesante, siendo más bien zonzo, natural que cuando uno cuenta un recuerdo no lo revive!! En buenahora tal vez!

Bien, a eso que simplificamos no asignando hechos de referencia al sentimiento, a ese asalto que nos toma de sorpresa y que vamos aprendiendo a dominar, a convivir y a negociar. A ese estado de la tristeza del espíritu por nada, esa sensación que como nadie Pessoa nos transmite en su poesía; a ese desasosiego entonces, extrañamente se lo llamaba Acidia; evidentemente ese estado lleva a una quietud, a un dejarse estar, que lleva directamente a la pereza, al menos parecía ser así en la edad media.

Entonces cuando nuestra memoria, peligrosa, ladina memoria, con avisos o sin él nos entristece así, sin más, me gusta llamarlo Acidia.

El asalto puede ser empatico: le pregunté _ y ese corte de pelo, tan cortito…te queda lindo_
La respuesta fueron dos ojos tristes.
Y, como la magdalena en el te, me ensartó una acidia trapera.

Puede evocarse una tristeza por que sí. Bien.
Más aún puede entonces sintonizarse, a veces incluso con más suerte que una radio, con la expresión de ese reflejo triste en el otro.

Fisonomías, cortes de pelo, recuerdos.

La tristeza es siempre más fuerte que la alegría, sin duda.
Bástese imaginar el momento de anoticiarse de resultar ganador de un quini seis multimillonario, y que acto seguido, en la siguiente información se nos anoticie de la muerte de alguien amado.

Recordando la alegría pasada uno apenas huele aquella escena, creo al menos; en tanto que recordando una tristeza, uno se pone triste.

Y sin recordar nada, sin las trampas del deseo que esconde toda memoria, puede sobrevenir un melancólico tinte crepuscular; si no caemos en la pereza inmediata, si aprovechamos ese aire, si no nos enamoramos, jóvenes, de ese estado oscuro, no necesariamente es infeliz ese transito.

Unos ojos tristes, un corte de pelo, un recuerdo, o pura Acidia.
Apostemos a recorrer nuestros oscuros espacios sin religión, ya que sabemos que en las grietas esta Dios que acecha.

Bienvenidos.
DL

9.10.08

Dos tiempos, un reloj, y un río

Ya es nueve aquí, en Uruguay, nueve de octubre digo, sin embargo, es ocho allí en Bs. As. O al revés.

Hora compleja entonces, la última de aquí pero la primera de allá. Final y comienzo cerquita, circular, pero no.

Circular nos vendría bien, nos haría mas filósofos, lo circular, el eterno retorno, Heráclito y la esfera. Insistimos en que no. Está el río.

Y el río nos pone allá y aquí. Y además se hace umbral, umbral nada metafórico, como ese que hay en casa, que esta un poquito arriba de la vereda. Umbral de tiempo. Una hora abajo, o arriba.
Allá y acá.

Deícticos

Deícticos _fácilmente metafóricos_ acerca de la arbitrariedad temporal, esa construcción que armamos para que las cosas no sucedan simultáneamente sin ir más lejos. Sin embargo, también para que lo que sucede al mismo tiempo, como este programa, y en él, estos sonidos que enderezan palabras, salga en dos marcas de tiempo distintas.

Lo dicho: la primera hora en Uruguay, la última en Buenos aires.

Tiempo
La música esta hecha de tiempo. El lenguaje, vamos, se desarrolla en el tiempo; en el espacio temporal, es impensado un decir simultaneo, una especie de tartamudeo monstruoso en un solo tono uniforme y en el mismo grito. Lo mismo diera una respuesta monosilábica que recitarse La Guerra y la Paz. Tal vez el segundo implicase un grito más grave, pero el mismo tempo.

El mismo tiempo

El mismo río, distintas horas, distintas orejas.
Los oídos uruguayos sabrán primero de estos amagues, de estos balbuceos del comienzo, precisamente cuando los oídos argentinos estén, hartos seguramente, escuchando los finales de Efectos.

Efectos; jazz, bolsa de valores, devaluaciones, actualidades. Y el río, en medio, y un mismo tiempo que nos contiene, más allá de los umbrales y las fáciles metáforas.

El río no es el limite, o sí, lo es, pero en un sentido nuestro, como el personaje de Borges en aquél banco de plaza en Ginebra, lejísimo, silbando un estilo criollo (La tapera de Elías Regules) a quien se le pregunta _UD. Es oriental o argentino?

Borges nos sugiere una territorialidad mas profunda incluso que la de un umbral de tiempo, y la cercanía de las orillas de un río: la cercanía que da la imagen acústica cultural. La cercanía cultural mas allá de rivalidades, y mas allá de De angeli de por medio.

Probablemente hoy mas bien globalizados tienda a dispersarse la escena, sin embargo, allá, lejísimo, ante algún comentario en alguna plaza, uno pueda consultar: de Argentina o de la república oriental?

Tal vez, quién sabe. Pero el río.

Y la hora.

Y los tonos.

Y los límites.

Límites que no hacen sino darnos mas fuerza en identidad; no somos lo mismo, somos dos barrios vecinos, y el límite nos identifica. Sin el río, sin el límite, si no fuésemos dos barrios, sin limitar: seriamos nada. Esto sería, o Argentina, o Uruguay, en cualquier orilla.

Y aquí estamos en La voz Sudamericana, directamente hacia la Republica Oriental, y para Buenos Aires, Argentina, ahora mismo a las 23.07 o mas bien a las 24.07, según el umbral.

Y otra vez allá y acá.

Deícticos, chistes económicos, filósofos en camiseta diría Dolina, empecemos de una vez, buenas noches, bienvenidos.
DL

3.10.08

Musas, tal vez.

Leer

No paramos de leer en todos los momentos; salvo en el descanso del dormir, si es que no soñamos que leemos. Uno ve cartelitos, televisión, computadoras, y a veces hasta el diario, y más.

La módica acentuación de las lecturas es ya una forma literaria.

La literatura y la escritura se rozan, se tocan, se juntan, hasta se mezclan.
Turbias

La metalurgia de la literatura es mas bien institucional, es como un ropaje; escribir es mas bien una respuesta, que tal vez, solo quizá, resistirá vestir algún genero.

Escribir presupone una escena de lectura, aquí el huevo y la gallina están más bien a la vista. Sin embargo, no cancheriemos, nombrémoslo, sí, y no aseguremos correspondencias fáciles.

Ropajes, literaturas. Pero escritura.

La escritura se arrastra detrás de los escritores, tal vez en algún momento los manoteó, los invadió. Incomprobable.

La desatada y costosa batalla contra el desgano que se libra cada vez que hay que arrancar con la escritura, es absolutamente imposible de comparar con los caminos en los que es incurrirá una vez emprendida la búsqueda, mal llamémosla, “literaria”.

Búsqueda.

Son bien distintos los caminos de quien escribe una crónica o más bien se dispone a contar algo que se sabe de antemano. Las sorpresas que depara el no saber los por qué acerca de las vueltas que vamos ejercitando son, tal vez, algunas de las turbias diferencias.
No todos los contadores, naturalmente.
Borges sabía el principio, y sabía el final de un cuento. Allí se sentaba, e inventaba el resto.

Anfibio. Taimado.

Mucho periodista deportivo con berretín de escritor ilustraría bien la diferencia entre literatura y escritura. Es decir, si hubiese diferencias.

Diferencias

Estos señores se hacen una idea, tienen una idea acerca de qué es lo literario, y se acomodan incluso en los tonos, mitad para no desentonar con la idea que de ellos mismos tienen, y si les da la cara y se atreven con un cuentito (generalmente sobre fútbol, natural) su mayor inconveniente técnico será de adecuación.
Adecuarse a la institución, los suplementos culturales, las modas, que marcaran qué está dentro y qué no en el bazar literario.

La escritura es más compleja. Es porque sí. Los inconvenientes no son técnicos, son necesarios.
Misteriosos. Kafka escribía porque no podía no escribir. Mas allá de a qué se considerase luego literario, o no, o biográfico, o no.

Otros tienen plena conciencia de lo literario de su viaje y, aún así, en medio de ese proceder que es la escritura, se pierden, se enturbian, se descubren y de allí, si hay suerte, salen los que luego serán literatos en una etapa posterior.

No se puede nacer literario….como Andarhazi (con todo respeto) al menos que el azar lo disponga. Uno escribe, porque no puede no hacerlo, después veremos como funciona en aquél bazar letrado.
Uno empieza escribiendo algo que no podrá contar, y terminará escribiendo algo que no sabia que estaba dentro de sí.

Eso es lo que resulta de la tecnología de la escritura, y de la honestidad de quien no puede no escribir.

Atención también se puede escribir literatura y ya! o una crónica, y hasta se pueden apuntar los sueños si se soñase!

Y unos terminarán allí donde se ha querido, y otros no sabrán nunca qué entonación _o cuál de todas_ les dictó el recorrido. Simplemente serán las musas, o se le echará la culpa a la mano.

Salvo que uno sea anfibio, y labure de esto, de literato, y además escriba. De afuera, desde aquí, no se puede descubrir sin soberbia ni arbitrariedad, y sin embargo, hay Onetti, y hay Coelho.

Diferencias.
Musas.
Profesiones.

Esto es radio, aquí sí que impunemente se pueden leer las lecturas, pues muy bien! Aquí estamos como en cada comienzo nuestro, estas palabras , pura escritura, esperando que al final nos encontremos con algo nuevo, algo acerca de lo que ahora, realmente, no tenemos conciencia.


DL

18.9.08

El juego de los cautos

Con cautela

Ser cautos a veces no es más que ser temeroso, y a veces es más bien cuestión de estilo, no ya de temores, sino de distancias.

Hay que bancar la ambigüedad. El entre, no me refiero al entrar, sino mas bien al entre tal y tal, a la disyuntiva, a la Y, al Y.

Que reviste su Deleuziana y atractiva complejidad, mucho menos certera que la O, que el o, que el éste o aquél siempre mas fácilmente preciso.

La cautela se desambigua del entre la elegancia y el temor en casos extremos /con todo el recelo que la palabra extremo me suscita/

La distancia en ciertos casos nos enseña el dandismo.

Dandys

Sobre todo en lo afectivo, esto es, no nos afectamos. Elegancia del espíritu que se imponen, por elección.

Elegir

El dandy elige, con calma, sin temores, naturalmente en el andar, mas allá de lo que ocurra, el dandy juega a la distancia afectiva, o al menos es la que actúa, prefiere esa máscara, y la practica, su secreto es convertirla en cara.

La cautela y el manejo del silencio.

Los silencios se manejan en el decir, como en la música se manejan entre las notas.

El silencio. De esto saben los músicos, los buenos músicos saben más del silencio, y los buenos conversadores también.

El músico que habita el silencio tocando, naturalmente, es un dandy: elige la distancia, maneja el efecto.

Silencios

La cautela y la elegancia son más bien poco enfáticas, no conviene entrar a los gritos y a paso de murga al encuentro fugaz con una amante. No conviene por elegancia, y no conviene por cautela.

Como no conviene el susurro en el desesperado pedido de auxilio.
Contextos, escenarios.

El contexto, el escenario nos guía, nos precede y nos va marcando la escena.

El dandy crea el escenario. EL escenario es más importante que la escena, afinará el instrumento que, como el actor, es él mismo, y medirá las distancias, convertirá el estilo en carne.

Aquí en la radio de lo que se trata es del sonido, de la palabra, de la música, es decir puro efecto, del grito a la voz baja y los matices, sin embargo, allí esta la cautela, allí esta la distancia y la parrhesia humilde de Efectos de contragolpe: la charla mas dispar, con la máxima elegancia en la distancia de lo sensible.

Como el dandy, sin afectos, creando el escenario.

Y de contra, con el silencioso juego de los cautos….


DL

12.9.08

Bartleby, florcitas salvajes y primavera

Otra vez el tiempo se modifica. Estamos otra vez por el aire. Un aire de ripio, un aire turbulento, la recepción es costosa y trabajosa, llegamos a través de ese aire y protegidos por una cortina de chirridos, frituras, y radios locales que se cruzan, se mezclan, pelean, resisten, subsisten, y al fin tal vez, la voz, la música, y nuestros silencios.
Silencios que protegerá el aire ruidoso

Septiembre.

Septiembre es el mes en el cual cada vez, cada año, nos topamos con todo lo que no hicimos, lo que deberíamos hacer, realmente cualquier mes sirve a esos efectos, sin embargo, la batalla natural, la guerra en la cual lo incipiente terminara ganándole al frío se empieza a definir por estos días, en septiembre.
Cero i ching consciente
Vemos cómo hoy, con el frío y la humedad y lo destemplado, y a pesar de sentir el fresco en la carne notamos que es una retirada del frío...

Retiradas

Son los últimos fríos”… comentarios de este orden indican la batalla prontamente perdida de esos frescos y de esos climas que cada quien compone a su modo….
Climas
Eso es incitante, mas acá incluso de la remanida primavera, que ya tendrá su llegada y su 21 etc., etc., etc., y que cualquier programa preciado no se privara de comentar.

Me insita hoy, esta noche, el clima.

Cuántas veces y en cuántos ordenes notamos en el medio del incendio más feroz, el punto en el cual ya acabó: de aquí en más empieza a extinguirse, a pesar de que cada costado de nuestro incendio se encrespa en llamaradas, pero ese momento en el cual lo rodeamos de aguas y de arenas y de voluntad tuvo su grado cero.

En la otra punta del ovillo, notamos, hemos notado si tuvimos suerte, el momento en el cual una relación empezó a retirarse, más, puede ser abrupto el corte, una explosión, y ya! Sin embargo hay otros modos, otros estilos de disolución. De solución.

Me refiero a las batallas sordas que se libran con aparente naturalidad.
Como la primavera arrancándole olores y colores propios al invierno, transformándolo. A esa parte de nosotros que empezó a irse en algún momento, y que ya en la puerta, y después de mucho andar va hacia atrás y calcula que fue estando bien, pero bien adentro, cuando enderezó para aquí, para la “salida”, para una nueva primavera, para unos nuevos colores y unos nuevos olores.

Al aire entonces, con un día caliente que torno a fresco, una noche que invita más bien al desgano, que invita más bien a ver la tele, el partido….
Y nosotros acá en el aire, el aire lleno de ripio de nuestra Voz Sudamericana, buscando la punta del ovillo propio, buscando dar forma a una charla nuestra, insidiosos….

Buscando ganar nuestra batalla sorda, buscando alguna sensualidad que despoje de ocres, marrones y beiges…..
Veo despuntar un naranja, un verde manzana, fuerte, un azul mañana, eso si, con mucho rojo, y mucho tinto.
La batallita humilde en nosotros es sobreponernos a nuestra propia inercia, nuestro propio Bartleby.
Preferiría no hacerlo
Preferiría no hacerlo

Cito a María y con ella a JL Ortiz:

Acaso la revolución consista en lo que el hombre por siglos ha estado postergando: la necesidad del verdadero descanso, el que permite ver cómo crecen, día a día, las florcitas salvajes.
J. L. Ortiz

Bien, acá empezaremos entonces buscando los colores, saliendo de los frescos, atrás de los ripios, pero imperceptible / aunque teorizable/ la punta de un buen programa de radio, ese que escucharemos si ganamos nuestra guerrita vital contra la propia potencia de no hacerlo, quizá en la próxima estación.

D L

11.9.08

Mínimas

Estamos en el aire, y llenos de espacio, con propuestas y ganas de conversar.
La radio es hablar.

Charlar.

Nos agolpan apuros: si conseguimos una nota, si entrará esto o aquello, vendrá hoy fulano, lo llamamos?
Y la hora se nos va, siempre con material afuera.

Material afuera.

Afuera también lo que costosamente traemos preparado desde el estudio amigo, nuestras ediciones….austeras, mas bien clásicas……igual no se escuchan, no salen al aire, hay que venir antes a cargarlas, tiempo…y sí, la radio está más bien hecha de tiempo, pero huyamos de la poesía más bien económica, y también, sin embargo la radio es charlar, aunque sea a capela.

Qué es el material, y qué es que este afuera?

Todos coincidimos en lo que ha sucedido con el conflicto, y nada mas comentar lo que discurre en la tele, es ya pararse críticamente, a la defensiva.

Defensiva no está mal, siendo que la agresión esta allí a la vuelta de la esquina, o del dial. Pero la teoría me incita _ insidiosa_ a hacer circular nuestras tendencias, nuestras charlas, en todo caso nuestros ataques, nuestras distracciones.

Distracciones.

El material que queda afuera, se me ocurre ahora, y ahora es ahora, obtura y compacta en esta breve hora, lo nuestro. La charla.

Suena chirle, mas bien suave, digamos leve….pues bien, podemos traer nuestra propia polémica. Invitar al oyente imaginario a que se sume, o nos traiga, sí;
hoy convocaremos, más allá de la recepción, hoy empezaremos; se necesita abrir el juego, y ampliar la cancha para darle estatura a un nosotros.

Implicaremos para polemizar, incluso y si se diera aquí, dentro de la emisora también.

Pastillitas de ejemplitos, no más… Está bien regalarle a la oposición a Felipe Solá
Estará mal conversar acerca de Solá aquí.

Lo vamos a ir averiguando.

Se podrá colar entre José Pablo Feinman, Don Arturo Jauretche, Galasso, y el más largo etc. una charla crítica y sabrosa con Thomas Abraham?

Estaremos en condiciones de pararnos todos muy cerquita, regalar el terreno, y en la primera oportunidad, salir muy rápidamente hasta quedar debajo del arco, es decir jugar un poco con toda la cancha, incluso con la del rival, para salir de contragolpe?

Mínimas

Estas palabras insustanciales persiguen su mismísimo espesor: la charla, y algún otro. A ese otro le dirigimos nuestro tiempo, nuestro espacio en la radio.

A ese otro vamos a hacer jugar también, con suerte.


DL