29.10.10

Solo los fanáticos, que son idealistas y sectarios, no se entregan.
Los fríos no mueren por una causa, sino por casualidad.
Los fanáticos si.



 Evita

8.10.10

Salud Compañeros!





La historia oficial dice que Juan Domingo Perón nació en una casa de Lobos, provincia de Buenos Aires, el 8 de octubre de 1895.

Otras versiones señalan su nacimiento, como Juan Sosa, en un humilde rancho de Roque Pérez, dos años antes.

No tiene importancia en este caso, que es el de brindar: salud!

Y hoy, además, moría Ernesto...


12.8.10

Lorrie Moore, porque sí.



Al pie de la escalera es el libro con el cual regresa a las librerías Lorrie
Moore después de once años. Bien, esta sola mención vale la reseña, es
una escritora potente y puede pasar inadvertida, entre tantas nimiedades
novedosas, con lo cual no está mal remarcar la presencia de la novela
aunque no sea de esta semana, sino más bien de este año.
Uno arremete, canchero, porque hace poco tiempo ha conseguido que le presten los viejos libros.
Antes de que saliera ésta última novela ya que desde hace años los libros anteriores de Lorrie no se consiguen. Hace once años fueron muy comentados, y luego se saldaron. No hubo modo de conseguirlos.
Bien, Como la vida y Autoayuda son los antecesores ilustres para quien escribe estas líneas.
Dos exquisitos libros de relatos en donde encontramos una autora de las que se expresan en sus
historias pero, y aún más, en el modo en el que nos las cuentan.
Sus textos dicen, pero por sobre todo, hacen.
Las atmósferas de la sordidez de una simple cotidianidad, las descripciones de los momentos mas
familiares, con una cercanía que provoca humor y, a veces, miedo. Miedo simple, del que se
descubre sobre aquello que nos es más transitado.
Al pie de la escalera es una historia en la que dos mujeres entretejen una relación que se
derivará, como siempre, como en todos los relatos de ella a bordar el revés de una sociedad que
esconde monstruos entre los hilos de lo cotidiano.
Las soledades, las desorientaciones, y ese tipo de moderna forma de lo siniestro.
Una historia en NYdespués del 11.
Bienvenida a las librerías Lorrie Moore, nosotros también disfrutamos de la forma subjetiva de lo
social. Ah, y si alguno encuentra algún viejo libro de relatos de ella, no lo dude, también tiene
algúna anterior novela, pero los relatos tienen toda la fuerza, y toda la sutileza, y toda la maestría
de aquellos autores que son resistentes a la lectura suave: hay que tomarlos por los cuernos,
pero que, una vez ambientados en su universo, nos cobijan y nos cubren con amor mientras nos
muestran las desolaciones de las vidas que habitan.
Si no se consiguen pues, leamos Al pie de la escalera y no confundamos descripciones y
elecciones superficiales en la narración con liviandad, no; será la voz de Lorrie Moore que nos
invita a subir a sus ambientes.
(mientras conseguimos sus relatos cortos)



Daniel Lago

5.7.10

Contemporáneo


Es absolutamente pesada, triste, completa, la desazón.
Los que crecimos con Diego y somos actores, al menos como participes completamente secundarios, de este gran Relato que es él, sabemos de esta sensación de pérdida total.
Como toda referencia diré que cuando le "cortaron las piernas" fue un momento también abarcador.
Recordemos felicidades, las alegrías que el jugador nos dio.
Con eso sería absolutamente suficiente, pero no, hay más, mucho más. Claro, ahí están las aguas abiertas, decididamente enfrentadas.

En este campeonato que terminó para nosotros, no me vengan a hablar pavadas acerca de hinchar por tal o cual esto de acabó; bien, en este último devenir de Maradona, fuimos , los que estamos del agua para acá, digamos, fuimos llenados de la satisfacción de verlo esplendoroso, brillando, fustigando, desplantando, respondiendo irreverente, irónico, prepotente tal vez, sin miedo, sin media lenga, sin guardarse nada "por si las moscas" por si se da vuelta la cosa, por si hay que bancar una derrota, no, ahí estuvo Diego escribiendo un destino, sin regalar , sin conceder, a todo o nada, a matar o morir, justamente él después de venir de la muerte dos, tres, cuántas veces, y estaba ahí de brazos cruzados, con el tiempo que le pasa, y nos pasa por encima, mas cerca, y a todos quienes crecemos con él.

Y yo lo gocé sin parar, como todos nosotros, los de acá. Y ellos se atragantaron con cada gol, y ellos se asustaron, hasta palparon la chance de que ese señor, sí, justo éste, vuelva a ser el mas grande entre los grandes.

Qué hacer, se preguntaban. Cuándo se va a acabar que de aquél lado de las aguas nos hagan la fiesta, cada tantísimo por supuesto, pero hasta cuándo!!!

Pero no.

El relato es contemporáneo.

Se esta escribiendo, nosotros sufrimos y gozamos con él, cada movimiento construye un poquito el argumento, no sé exactamente quien es el autor, pero sin dudas intervenimos en él, los que menos, presenciándolo.

Ahora ellos, sí, sí, ellos ... los de allá, los del agua, pero para allá. Los de siempre, lo van a partir en pedazos, lo van a matar, lo van a despellejar.

Y no sólo porque ellos, que están allá, son causalmente nuestros enemigos ( sí, leyó causal, hay muchas causas para ello) sino, además por que Diego nos regaló estos días gloriosos, es que debemos apoyarlo más que nunca, defenderlo, mimarlo, contestar nosotros, responder por él, que está y estará de este lado.

Hay que bancarlo más que nunca, por qué sí, por sus enemigos, por los amigos, por la historia, por estar siempre del mismo lado. Aún en los errores, más aún ahí. Como dijo Dolina, otro contemporáneo, en una de las muertes de Diego, dijo que uno pone las manos en el fuego por los amigos, y cuando es probable quemárselas, porque si uno sabe que no se las va a quemar, qué merito hay?

Acá estamos Diego Maradona, los de este lado de la división de aguas.

Contemporáneos

A placeres de hierro, tristezas de hierro. Salud compañero!

El relato no termina de escribirse todavía.


Daniel Lago